PP y Vox han reiterado su oposición a la regularización extraordinaria, argumentando que generará un "efecto llamada" y que no contempla la "tensión" que sufren los servicios públicos, frente al respaldo mostrado por las formaciones de izquierda al proceso.
En la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces, el portavoz 'popular', Sebastià Sagreras, ha censurado que el Gobierno central haya sacado adelante la regularización "sin tener en cuenta la realidad de territorios como Baleares", donde los servicios públicos "se encuentran tensionados y los recursos al límite".
En la misma línea, la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha expresado su rechazo y ha acusado al presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, de impulsar esta iniciativa "por la puerta de atrás" y con la intención de "anclarse en la Moncloa".
Por su parte, el portavoz del PSIB, Iago Negueruela, ha criticado el rechazo de la presidenta del Govern, Marga Prohens, a esta medida, recalcando que "se está oponiendo directamente al Papa y al Obispado".
Del mismo modo, para MÉS per Mallorca, Més per Menorca y Unidas Podemos, la regularización supone una noticia positiva porque "significa dar derechos a las personas". "Es una oportunidad para la sociedad", ha señalado el diputado de Unidas Podemos, José María García.
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