Al menos dos personas han perdido la vida este miércoles en un ataque del Ejército israelí contra la localidad de Tiri, en el sur de Líbano, donde dos periodistas que se habían desplazado para informar sobre lo ocurrido permanecen ahora cercadas por nuevos bombardeos.
Según ha informado la agencia oficial libanesa NNA, las víctimas mortales han sido identificadas como Mujtar Alí Nabil Bazzi y Muhammad al Hurani, después de que las fuerzas israelíes atacaran el vehículo en el que se desplazaban en este municipio del distrito de Bint Jbeil.
Poco después, las tropas israelíes han vuelto a bombardear la misma área, dejando atrapadas a las periodistas Zeinab Faraj y Amal Jalil, ambas del diario libanés “Al Ajbar”, que se habían trasladado a la zona para informar sobre el ataque inicial.
Un equipo de la Cruz Roja Libanesa ha llegado a Tiri y ha logrado recuperar los cuerpos de los dos fallecidos, aunque no ha podido evacuar a las reporteras, de acuerdo con la información difundida por la NNA y el diario “L'Orient-Le Jour”, debido a nuevos ataques con drones atribuidos a Israel.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha indicado en redes sociales que sigue de cerca la situación de Faraj y Jalil, “blanco de bombardeos israelíes” y ha confirmado que ha ordenado a la Cruz Roja Libanesa coordinarse con el Ejército “y las fuerzas internacionales a fin de completar la operación de rescate lo antes posible”.
Del mismo modo, el jefe de Estado ha exigido “protección” para los trabajadores de los medios de comunicación “mientras desempeñan su labor periodística”.
Mientras tanto, delegaciones de Líbano e Israel tienen previsto mantener este jueves en Washington una segunda ronda de contactos para tratar de poner fin al conflicto entre Israel y el partido-milicia chií Hezbolá, reavivado desde el pasado 2 de marzo y que ha causado, solo en territorio libanés, más de 2.400 muertos y un millón de desplazados, pese al alto el fuego pactado con Beirut hace una semana.