Ampliación | La Unión Africana y países árabes y musulmanes censuran el nombramiento del embajador israelí en Somalilandia

Países árabes, musulmanes y la Unión Africana rechazan el nuevo embajador israelí en Somalilandia y alertan de riesgos para la estabilidad del Cuerno de África.

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Imagen de archivo de la poblacion desplazada por la sequía en Somalilandia Europa Press/Contacto/Medyan Dairieh

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Más de una decena de Estados árabes y de mayoría musulmana, entre ellos Arabia Saudí, Egipto, Pakistán o Turquía, junto con la Unión Africana (UA), han manifestado su rechazo al reciente nombramiento de un embajador israelí en Somalilandia, considerado un nuevo paso en la ofensiva diplomática abierta tras el reconocimiento de independencia que Israel concedió el año pasado al territorio separatista somalí.

Con aquella decisión de diciembre, Israel se convirtió en el primer país miembro de Naciones Unidas en validar la declaración de independencia proclamada por Somalilandia en 1991. Hasta ese momento, pese a mantener ciertos vínculos diplomáticos con distintos gobiernos, el territorio somalí carecía de cualquier tipo de reconocimiento formal dentro de la ONU.

El gesto israelí se interpretó entonces como un movimiento de alto calado geoestratégico, ya que la costa y el interior de Somalilandia se sitúan a entre 300 y 500 kilómetros de las posiciones de uno de los principales adversarios regionales de Israel, la insurgencia hutí asentada en Yemen.

Tras conocerse la designación del representante diplomático, Arabia Saudí, Egipto, Sudán, Libia, Bangladesh, Argelia, Palestina, Turquía, Indonesia, Pakistán, Kuwait y Somalia denunciaron que se trata de “una flagrante violación de la soberanía, la unidad y la integridad territorial de la República Federal de Somalia”.

En su comunicado conjunto, “Los inistros reafirman su rechazo inequívoco a toda medida unilateral que menoscabe la unidad de los Estados o vulnere su soberanía” y “subrayan su firme e inquebrantable apoyo a la unidad, la soberanía y la integridad territorial de Somalia, así como a sus legítimas instituciones estatales, únicas representantes de la voluntad del pueblo somalí”.

Además, “Los ministros subrayan además que tales acciones constituyen una flagrante violación de los principios del derecho internacional, la Carta de Naciones Unidas y el Acta Constitutiva de la Unión Africana, y sientan un precedente peligroso que corre el riesgo de socavar la estabilidad en el Cuerno de África, lo que repercute negativamente en la paz y la seguridad regionales en su conjunto”, han remachado.

Poco después, la Unión Africana se ha adherido a la condena, en una nota en la que “expresa su profunda preocupación” por la vulneración que supone para las “inquebrantables soberanía, unidad y la integridad territorial de Somalia”. La organización panafricana recuerda que no reconoce a Somalilandia como Estado independiente y “subraya que cualquier reconocimiento unilateral de Somalilandia es nulo y sin efecto” antes de advertir de que “tales acciones corren el riesgo de socavar la estabilidad regional”.

SOMALILANDIA PIDE “REALISMO” Y UN “ENFOQUE PRÁCTICO DE LOS HECHOS”

Como réplica, el Ejecutivo de Somalilandia ha reclamado a todos los actores implicados un ejercicio de “realismo” y que acepten que actúa como un “Estado soberano” amparado en el derecho de autodeterminación, que, sostiene, no entra en conflicto con la soberanía de ningún otro país.

“Por el contrario, durante tres décadas, Somalilandia ha ofrecido un modelo constante de mantenimiento de la paz, establecimiento de las bases de la gobernanza democrática y fomento de una colaboración responsable, lo que ha contribuido significativamente a mejorar la seguridad y la estabilidad de la región del Cuerno de África”, ha respondido el Gobierno somalilandés.

En consecuencia, Somalilandia “insta a la comunidad internacional a adoptar un enfoque realista” porque “seguir negando esta realidad no alterará los hechos sobre el terreno ni contribuirá a la estabilidad regional”.