El exministro laborista y antiguo embajador de Reino Unido en Estados Unidos se negó a facilitar al Ejecutivo de Keir Starmer los mensajes almacenados en su teléfono personal, requeridos en el marco del proceso de divulgación de la documentación vinculada a su controvertida designación diplomática.
Según una nota difundida este lunes, el Gobierno reclamó el 31 de marzo a Mandelson, a través de sus representantes legales, “cualquier información almacenada en su teléfono personal”, pero éste se opuso a atender la petición. La solicitud se enmarca en el procedimiento parlamentario puesto en marcha en febrero por la oposición para obligar al gabinete de Starmer a hacer públicos todos los archivos relativos al nombramiento, incluidas las comunicaciones por mensajería instantánea del exembajador.
En otro documento publicado en la misma jornada se recoge que Mandelson garantizó al entonces ministro de Exteriores David Lammy que no lamentaría proponerle para el puesto de embajador en Washington, en una nota manuscrita con fecha de 18 de noviembre de 2024. “Si tuviera la intención de nombrarme, me aseguraré de que nunca se arrepientan”, escribió, subrayando que serían necesarias “habilidades sobrehumanas, mucha suerte y un enorme esfuerzo de equipo” para salvaguardar los intereses británicos bajo la presidencia de Donald Trump y advirtiendo de que había “mucho en juego”, entre otros aspectos la relación con la Unión Europea y con China.
Otros intercambios divulgados muestran que Mandelson trasladó al entonces secretario de Relaciones Intergubernamentales, Pat McFadden, su impresión de que reinaba el desorden en el Número 10 de Downing Street y que tanto Starmer como su equipo “carecen de dinamismo” y precisan “más carisma”. “Estuve en el Número 10 después de verte. Está en una situación precaria y desolada. Necesita una renovación completa y una inyección de propósito y confianza para lograr algo”, le escribió en uno de esos mensajes. En la misma línea, sostuvo que en el entorno del primer ministro “no trabajan en equipo” y que “ninguno sabe realmente qué piensa o quiere Keir”. “De hecho, la mayoría ni siquiera cree que Keir sepa lo que quiere”, añadió en otra conversación.
Mandelson también expresó sus dudas sobre la gestión de Starmer en un diálogo con el subsecretario Parlamentario de Estado para las pensiones, Torsten Bell, donde calificó la situación de “caos” porque el Gobierno no desarrolla políticas “lo suficientemente bien”.
El segundo bloque de archivos difundido este lunes por el Ejecutivo se reparte en tres volúmenes y suma 1.504 páginas con diverso material interno, como correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, cartas y notas manuscritas.
Los conservadores denuncian lagunas en los archivos
Desde la bancada opositora, el ministro conservador en la sombra para Irlanda del Norte, Alex Burghart, declaró ante la Cámara de los Comunes que algunos miembros del Gobierno no han remitido sus mensajes y que el nombre de Starmer “es “prácticamente inexistente” en las 1.000 páginas de documentos recién divulgados. “Es como si, de alguna manera, hubiera nombrado a Peter Mandelson embajador sin dejar rastro alguno de esa decisión”, afirmó, en referencia a un proceso de publicación que ha supuesto un coste superior al millón de libras esterlinas.
Ya a mediados de marzo el Ejecutivo británico había dado a conocer una primera remesa de papeles sobre el polémico nombramiento de Mandelson, empañado por sus vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein. En esa ocasión se reveló que altos cargos advirtieron a Starmer del impacto que podría tener para su imagen incorporar al exministro laborista.
Mandelson, que fue ministro para Irlanda del Norte y responsable de Finanzas en la etapa de Tony Blair, fue apartado de su puesto de embajador en septiembre de 2025 después de que salieran a la luz numerosos correos que lo relacionaban con Epstein, y posteriormente abandonó el Partido Laborista a comienzos de febrero.
El 30 de enero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo públicos más de tres millones de archivos sobre el caso Epstein. Entre ellos figuran tres transferencias a nombre de Mandelson por 25.000 dólares cada una (algo más de 21.000 euros), enviadas entre 2003 y 2004 desde cuentas del magnate en JP Morgan.
El excomisario europeo de Comercio está siendo investigado por haber facilitado presuntamente a Epstein información confidencial sobre el rescate de 500.000 millones de euros que la Eurozona se disponía a aprobar en 2010, cuando formaba parte del Gobierno del entonces primer ministro Gordon Brown (2007-2010). Los documentos divulgados, que incluyen mensajes de carácter personal entre ambos, contienen también una fotografía de Mandelson en ropa interior junto a una mujer con el rostro oculto. Además, el político se alojó en la vivienda de Epstein en Manhattan en 2009, mientras éste cumplía arresto domiciliario por delitos de prostitución de menores.