Las fuerzas de seguridad francesas han arrestado al menos a 416 personas en diferentes zonas del país tras los incidentes ocurridos después de la victoria del París Saint-Germain (PSG) frente al Arsenal en la final de la Liga de Campeones. Lo que comenzó como una noche de euforia por el título terminó derivando en numerosos altercados, sobre todo en la capital, donde se han contabilizado 283 detenciones.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, confirmó estas cifras en una comparecencia ante los medios celebrada a las 01.30 horas (hora local) de la madrugada de este domingo, según recogen diarios como “Le Parisien” o “Le Monde”.
A medianoche, el recuento provisional se situaba en 336 detenidos en todo el territorio francés, de los cuales 235 correspondían a París. Horas antes, las autoridades ya habían informado de 326 arrestos a nivel nacional, de acuerdo con el último balance difundido por la Prefectura de Policía de París.
Miles de seguidores salieron a las calles para celebrar el triunfo del conjunto parisino en la final disputada en Budapest contra el Arsenal. Sin embargo, parte de esas celebraciones derivaron en episodios de violencia y destrozos materiales.
En los Campos Elíseos se congregaron hasta 20.000 personas, mientras la Policía ponía en marcha distintos dispositivos para gestionar la masiva afluencia. También se registraron grandes concentraciones en barrios como Barbès y Strasbourg-Saint-Denis.
Según Nuñez, al menos siete agentes de Policía resultaron heridos durante la noche, uno de ellos de gravedad tras sufrir una caída en Agen (Lot-et-Garonne), localidad situada a orillas del río Garona donde se produjeron enfrentamientos especialmente violentos.
Además, un quiosco fue pasto de las llamas y varios vehículos sufrieron importantes daños. Grupos de individuos trataron igualmente de acercarse a una comisaría del distrito VIII de París, aunque fueron dispersados por los agentes desplegados en la zona.
Las autoridades informaron también de una breve invasión de la carretera de circunvalación a la altura de Porte Maillot, donde decenas de personas irrumpieron en la calzada antes de ser desalojadas. En los alrededores del Parque de los Príncipes, cerca de un millar de aficionados fueron contenidos por la Policía tras la retirada de varias barricadas improvisadas.
La Prefectura detalló que, en el marco de los operativos de seguridad, se incautaron 24 bengalas y en torno a un centenar de petardos o morteros pirotécnicos.
También se registraron actos vandálicos contra comercios y contra el mobiliario urbano en distintos puntos de la ciudad.
Los disturbios se extendieron más allá de la capital. Se notificaron incidentes en otras ciudades francesas, como Grenoble y Toulouse. En Grenoble se lanzaron artefactos pirotécnicos y se causaron daños en escaparates de varios establecimientos. Según el ministro del Interior, se han producido escenas de saqueo en unas quince ciudades del país.
Ante el temor a posibles altercados, el Ministerio del Interior había desplegado de forma preventiva a 22.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional, de los cuales unos 8.000 se concentraron en París y su área metropolitana.
“Nuestra responsabilidad es garantizar a todos una celebración pública pacífica y totalmente segura”, había señalado previamente la Prefectura de Policía, que insistió en sus instrucciones de “capacidad de respuesta, compromiso y firmeza”.