Ampliación | Rusia acusa a Ucrania de destruir ocho vehículos en un nuevo ataque a la central nuclear de Zaporiyia

Rusia acusa a Ucrania de destruir ocho vehículos en la central nuclear de Zaporiyia, mientras Kiev niega implicación y denuncia una nueva maniobra propagandística.

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Central nuclear ucraniana de Zaporiyia (archivo) CENTRAL DE ZAPORIYIA

Central nuclear ucraniana de Zaporiyia (archivo) CENTRAL DE ZAPORIYIA

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Las autoridades rusas que controlan la central nuclear ucraniana de Zaporiyia han denunciado este domingo un nuevo ataque atribuido a las fuerzas ucranianas contra el centro de desplazamientos del complejo, en el que habrían quedado destruidos ocho vehículos utilizados por el personal de la planta, considerada la mayor de Europa. Desde Kiev rechazan cualquier responsabilidad y lo achacan a la “propaganda rusa”.

“Seis autobuses y dos furgonetas Gazelle han sido destruidos como consecuencia del ataque de hoy. No hay heridos entre el personal”, ha indicado la administración de la central en su perfil en redes sociales, al detallar los daños materiales registrados en la zona afectada.

Según los responsables rusos, este tipo de acciones “generan riesgos adicionales para el funcionamiento estable de la central nuclear, dificultan su normal funcionamiento y suponen una amenaza a la seguridad de los trabajadores”, al tiempo que insisten en el peligro que representan para la actividad diaria del complejo.

Aun así, las autoridades designadas por Moscú sostienen que la planta continúa operando con normalidad. “La seguridad operativa de la central está completamente garantizada y todos los parámetros de proceso están constantemente monitorizados por personal”, han remarcado, subrayando que los sistemas de vigilancia permanecen activos.

La administración de la central ha recordado igualmente que el sábado un proyectil procedente de Ucrania impactó en el edificio de la turbina de la Unidad 6 del complejo, un incidente del que fue informado el Organismo Internacional de la Energía Atómica, que sigue de cerca la situación en Zaporiyia.

Por su parte, las autoridades ucranianas han negado cualquier participación en estos hechos y han acusado a Rusia de “sacrificar sus propios vehículos solo para fabricar otra mentira”. “Insistimos: las Fuerzas de Defensa de Ucrania no atacan instalaciones eléctricas nucleares”, ha reiterado el Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano en un comunicado.

El Ministerio ha añadido que “es la ocupación ilegal de la central por las tropas rusas, su militarización y su uso como instalación militar la que suponen una amenaza constante a la seguridad y radiación nuclear en toda la región”, responsabilizando a Moscú de cualquier posible incidente en la planta.