Las autoridades rumanas han comunicado este jueves que un dron se estrelló de madrugada al norte de la ciudad de Tulcea, en el este del país, después de penetrar en el espacio aéreo de Rumanía en las proximidades de la frontera con Ucrania.
Según ha detallado el Ministerio de Defensa rumano en una nota oficial, el sistema de radar militar de las Fuerzas Armadas localizó el aparato en torno a las 2.23 horas (hora local) en una zona cercana a la línea fronteriza.
Tras la detección del vehículo aéreo no tripulado, se activó la respuesta aliada y dos cazas F-18 del Ejército del Aire de España despegaron para llevar a cabo “una misión de vigilancia”. La Fuerza Aérea rumana también desplegó un helicóptero de reconocimiento para seguir la trayectoria del dron, de acuerdo con el comunicado.
El artefacto cruzó finalmente a territorio rumano sobre las 3.21 horas, a unos 13 kilómetros de la ciudad de Galati. Apenas tres minutos más tarde perdió altura y se precipitó contra el suelo a unos 4 kilómetros de la localidad de Grindu, en la provincia de Tulcea, en una zona deshabitada.
El impacto originó un pequeño incendio, pero no se han producido víctimas ni daños materiales. Las autoridades han enviado efectivos al lugar para acordonar el área y proceder a la recogida de los restos del dron.
En los últimos meses, Rumanía ha sufrido varias incursiones de drones procedentes de la vecina Ucrania. El 16 de agosto, dos aviones de combate españoles integrados en la OTAN interceptaron uno de estos aparatos en la región de Galati.
Acusaciones de Ucrania contra Rusia
Por otro lado, las autoridades ucranianas han acusado a Rusia de “violar una vez más el espacio aéreo de Rumanía”, así como también el de Moldavia. “Estos no son incidentes aislados”, ha señalado el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, que ha recalcado que “forman parte de los ataques terroristas deliberados y sistemáticos de Rusia”.
“El estado agresor está probando cada vez más la determinación de la OTAN y sus socios, violando la soberanía de los estados vecinos y expandiendo deliberadamente los riesgos de su guerra mucho más allá de Ucrania”, ha manifestado, al tiempo que ha dicho estar “coordinándose” con sus socios para “lanzar una respuesta regional más fuerte y efectiva ante los cínicos intentos de Rusia de ampliar la guerra que inició” hace más de cuatro años.
En esta línea, ha avanzado que estas cuestiones se abordarán en la próxima Cumbre del Triángulo de Odesa --foro de cooperación trilateral entre Ucrania, Rumanía y Moldavia-- con el objetivo de “fortalecer la seguridad regional, proteger la infraestructura crítica y garantizar que las acciones ilegales y agresivas de Rusia tengan consecuencias”.
“Nuestra respuesta colectiva debe ser más fuerte que los intentos de Rusia de probar nuestra unidad y determinación. La seguridad y la estabilidad de toda la región están en juego”, ha sostenido.
Rumanía comparte alrededor de 614 kilómetros de frontera terrestre con Ucrania y ha visto cómo, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, drones rusos han vulnerado en repetidas ocasiones su espacio aéreo.