Damasco da por concluida la entrega de bases usadas por tropas de EEUU en Siria

El Gobierno sirio anuncia el fin del traspaso de bases usadas por EEUU, da por concluida su misión militar y asume el control total contra el terrorismo.

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El presidente de transición de Siria y líder del grupo yihadista sirio Hayat Tahrir al Sham (HTS), Ahmed Husein al Shara PRESIDENCIA DE SIRIA

El presidente de transición de Siria y líder del grupo yihadista sirio Hayat Tahrir al Sham (HTS), Ahmed Husein al Shara PRESIDENCIA DE SIRIA

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Las nuevas autoridades sirias instauradas tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad han afirmado este jueves que ha finalizado el proceso de traspaso de las bases militares gestionadas por Estados Unidos, agradeciendo a Washington este procedimiento, que marca el cierre de la "misión militar" estadounidense en el país.

En un comunicado difundido en redes sociales, el Ministerio de Exteriores de Siria ha indicado que "aplaude la finalización de la entrega al Gobierno sirio de instalaciones militares en las que previamente estaban presentes fuerzas estadounidense en Siria", sin que por el momento haya reacción pública por parte de la Administración estadounidense.

Asimismo, el Ministerio ha resaltado que "la extensión de la autoridad del Estado sirio sobre áreas que anteriormente habían estado fuera de su control, incluidas el noreste y las regiones fronterizas, es el resultado de los esfuerzos sostenidos del Gobierno sirio para unificar el país dentro del marco de un solo Estado".

En esta línea, ha subrayado que la devolución de las instalaciones "refleja además la exitosa integración de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en las estructuras nacionales y la asunción por parte del Estado sirio de la plena responsabilidad de combatir el terrorismo y abordar las amenazas regionales en su territorio".

El Gobierno ha añadido que "el Gobierno sirio considera que la decisión de Estados Unidos de completar su misión militar en Siria refleja un análisis compartido de que las circunstancias que originalmente requirieron la presencia militar estadounidense en Siria, es decir, contrarrestar el ascenso regional de Estado Islámico, han cambiado de forma fundamental".

En este sentido, ha defendido también que "el Estado sirio es hoy plenamente capaz de liderar los esfuerzos antiterroristas desde dentro, en cooperación con la comunidad internacional", al tiempo que ha puesto de relieve que el traspaso de las bases "se llevó a cabo con gran profesionalidad" y con "plena coordinación" entre ambas partes.

Según Damasco, este desenlace pone igualmente de manifiesto "la naturaleza constructiva de la relación que se ha desarrollado entre Damasco y Washington" tras la "histórica reunión" mantenida en noviembre de 2025 en la Casa Blanca entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario interino sirio, Ahmed al Shara, antiguo líder del grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS).

El Ministerio ha concluido que "Siria sigue comprometido a avanzar en esta trayectoria mediante el fortalecimiento de la diplomacia, el desarrollo de asociaciones económicas y la ampliación de las áreas de cooperación de manera que sirvan a los intereses de ambos países", insistiendo en que, por ahora, no ha habido comentarios de Washington sobre el cierre de este repliegue.

Horas antes de este anuncio, el Ministerio de Defensa sirio había informado de que Damasco había asumido el control de la base aérea de Qasrak, situada en la provincia de Hasaka, después de que Estados Unidos completara su entrega, según recogió la agencia de noticias oficial siria, SANA.

El Ejército estadounidense culminó a mediados de marzo la salida de una de sus últimas posiciones militares en Siria, la conocida como Rumalyn Landing Zone (RLZ), "como parte de una transición deliberada y sujeta a condiciones por parte de la operación 'Resolución Inherente'", tal y como explicó Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), en declaraciones a Europa Press.

Esta operación fue puesta en marcha en junio de 2014 por la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra Estado Islámico, con el objetivo de frenar la ofensiva relámpago del grupo yihadista, que llegó a controlar amplias zonas de Irak y Siria, donde proclamó un 'califato' bajo el mando de su entonces líder, Abú Bakr al Baghdadi.

Por este motivo, Hawkins recalcó tras la retirada de la RLZ que "las fuerzas estadounidenses siguen preparadas para responder a cualquier amenaza por parte de Estado Islámico que surjan en la región, mientras apoyamos los esfuerzos encabezados por los socios para evitar el resurgimiento de esta red terrorista".