El Departamento de Estado de Estados Unidos y los familiares del dirigente indígena nicaragüense Brooklyn Rivera reclamaron este viernes su excarcelación “inmediata”. Detenido en 2023, su caso vuelve a primer plano después de que el Gobierno de Nicaragua haya comunicado un serio agravamiento de su estado de salud, tras casi tres años en situación de desaparición forzosa.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, rama del Departamento de Estado encargada de la política hacia América Latina, el Caribe y Canadá, denunció que “Esta represión, violencia e inhumanidad es abominable; reiteramos nuestro llamado a la liberación incondicional de él y de todos los presos políticos ahora”.
Desde Washington responsabilizan al Ejecutivo de Daniel Ortega de haber encarcelado “injustamente” al histórico líder indígena en 2023 y reiteran la exigencia de su “liberación incondicional”. Tanto las autoridades estadounidenses como la familia de Rivera cuestionan la atención médica que estaría recibiendo bajo custodia estatal y expresan profundas dudas sobre cómo se está gestionando su delicado estado de salud.
En una carta pública, su hija Tininiska Rivera advirtió: “Si algo le ocurre a mi padre, su vida se apaga o su condición empeora, el mundo debe saber que no fue un accidente ni un destino natural. Fue el resultado de un sistema de represión ejercido de manera prolongada y cotidiana”, acusando de forma directa a los presidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo de “perseguir a un líder indígena hasta arrebatarle la vida”.
Rivera fue arrestado por las autoridades nicaragüenses el 29 de septiembre de 2023 y desde entonces se le ha considerado víctima de desaparición forzosa. Por primera vez desde su detención, el Gobierno de Ortega difundió el pasado miércoles unas imágenes en las que el exdiputado aparece tumbado en una cama de hospital, conectado a ventilación mecánica y a alimentación intravenosa, revelando además que permanece ingresado desde el 7 de marzo.
Organizaciones de derechos humanos como la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y Freedom House han instado a la comunidad internacional a posicionarse frente al trato que Managua dispensa a los presos políticos, reclamando su puesta en libertad inmediata ante un “trato cruel, inhumano y (con) posibles torturas”.
En un comunicado, WOLA subrayó que “WOLA hace un llamamiento a la comunidad internacional, incluidos los Estados Unidos y los gobiernos regionales, para que tomen medidas humanitarias y diplomáticas inmediatas. La comunidad internacional debe actuar con rapidez para ayudar a prevenir un mayor deterioro de la salud del Sr. Rivera y para garantizar su liberación segura”.