“La primera vez que oí hablar sobre Soberanía Alimentaria fue a Vía Campesina”. Esta es la afirmación en la que coinciden las dos catedráticas consultadas para realizar este artículo: Rosa Gallardo, catedrática de Economía Agraria en la Universidad de Córdoba (UCO), e Isabel Bardají, catedrática de Economía y Política Agraria en la Universidad Polítécnica de Madrid, (UPM).
Vía Campesina es un movimiento internacional fundado en 1993 que defiende la agricultura campesina e indígena (principalmente en países en desarrollo) y que define el término “Soberanía Alimentaria” como "el derecho de los pueblos a alimentos saludables y culturalmente apropiados, producidos mediante métodos ecológicamente respetuosos y sostenibles, y su derecho a definir sus sistemas alimentarios". Y añade: "Ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el actual régimen corporativo de comercio y alimentación, y proporciona directrices para los sistemas alimentarios, agrícolas, ganaderos y pesqueros determinados por los productores y usuarios locales".
En boca de la cordobesa Rosa Gallardo “es la capacidad de decidir el modelo de producción y distribución en una sociedad, aunque ello no obliga a ser un modelo cerrado, sin exportaciones ni importaciones”.

Quizá el origen del término se puede entender mejor si se piensa cuándo y donde surgió: en la década de los 90, cuando la política y el comercio de varios estados Latinoamericanos estaba muy condicionada por Estados Unidos (quizá más que en la actualidad).
Debate en la FAO
La Organización Internacional sobre las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, también suele utilizar el término "soberanía alimentaria”, aunque su concepto ha sido motivo de informes, debates y análisis para consensuar su significado.
De esta forma, la FAO acordó concebir "soberanía alimentaria" con su doble acepción: tanto como “la capacidad de los estados para decidir autónomamente sus propias políticas alimentarias”, como por “dar prioridad en las políticas a la agricultura en pequeña escala más vinculada con la agroecología”.
“La soberanía alimentaria también se relaciona con la agroecología, la producción local, los circuitos cortos de venta y un mejor uso de los recursos propios”, apostilla Isabel Bardají, apuntando que ese modelo también se puede encontrar en una agricultura como la española o la europea.
No obstante, desde Córdoba Gallardo añade “en España y en Europa somos soberanos en decidir aquello que producimos, exportamos o importamos, aunque eso no significa que todos estén de acuerdo con dichas decisiones”.
Desde VOX
En las pasadas elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde el peso del sector primario es alto, se ha escuchado hablar de soberanía alimentaria a políticos de os de todos los colores, aunque VOX es el que lo lleva como bandera.
Hace unos meses, cuando Demócrata entrevistó al portavoz nacional de Trabajo y Campo de dicho partido, Rodrigo Alonso, este explicó “cuando comenzamos a hablar de soberanía alimentaria vinieron los clasistas y nos dijeron que anhelábamos otros tiempos anteriores, haciendo referencia a la autarquía alimentaria que vivió España. No es eso.” Y añadía: “asegurar la soberanía alimentaria es procurar alimentos de tu país o de la Unión Europea. Si nosotros dejamos de producir, dependeremos de un país tercero, de Marruecos, Sudáfrica o Mercosur”.
Rosa Gallardo reconoce que hoy día al significado de “soberanía alimentaria” se le ha tratado de dotar de otros significados para los que hay otras palabras.
Seguridad Alimentaria
En ocasiones se confunde soberanía alimentaria con seguridad alimentaria en su concepto de garantizar el autoabastecimiento, en inglés "food security". Según la FAO “Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento, acceso físico y económico a suficientes alimentos, inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto alimentos a fin de llevar una vida activa y sana".
En los últimos años, cuando el índice de pobreza ha ido aumentando en España, en determinados foros sociales se ha hablado de seguridad alimentaria como la capacidad de las familias para alimentarse y acceder a la cesta de la compra .
Autonomía Estratégica Abierta
El término más actual apadrinado desde la Unión Europea ha sido el de “Autonomía Estratégica Abierta”, que en un principio se asoció al ámbito de la defensa, pero posteriormente se ha ampliado a la economía, la tecnología, la energía y también la agricultura y la alimentación.
El objetivo de la Autonomía Estratégica Abierta en la Unión Europa es mejorar en autosuficiencia, en capacidad de funcionar de forma autónoma, al tiempo que se mantiene la apertura a la cooperación y al comercio internacional.

“La Autonomía Estratégica Abierta está vinculada a la geopolítica y muy dirigida a diversificar las importaciones, porque en algunas producciones vamos a seguir dependiendo de otros países, pero si nos abrimos a otros mercado, el riesgo de dependencia es menor”, explica Isabel Bardají.
“Debemos identificar cuáles son nuestras vulnerabilidades y dado que se pueden distorsionar, hay que diversificar nuestros abastecimientos y dependencias. Y para ello, son necesarias establecer determinadas medidas políticas”, concluye Rosa Gallardo.
Y esas medidas políticas se reflejan en decisiones importantes y bastante polémicas que ha tomado la Comisión Europea en los últimos meses. Como por ejemplo, el Plan de Acción para los Fertilizantes presentado el pasado 19 de mayo (y calificado de “corto”) o la apertura comercial con acuerdos como Mercosur, India, Australia o Mexico.
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