El ex presidente Win Myint sale de prisión dentro de una amplia amnistía en Birmania

Birmania libera al expresidente Win Myint dentro de una amnistía de Año Nuevo que alcanza a unos 4.500 presos, en plena represión tras el golpe de 2021.

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Imagen de archivo de una prisión de Birmania. Europa Press/Contacto/Aung Thu

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Las autoridades de Birmania han informado este viernes de la excarcelación del expresidente Win Myint, que permanecía encarcelado desde el golpe de Estado militar de febrero de 2021, como parte de una amplia amnistía que alcanza a cerca de 4.500 reclusos con motivo del primer día de Año Nuevo según el calendario birmano.

La Presidencia birmana ha difundido un decreto en el que confirma que uno de los beneficiarios de esta medida es el ex jefe de Estado, “quien cumple su sentencia en la prisión de Taungoo”, para después advertir que “si comete algún otro delito, seguirá cumpliendo el resto de la sentencia que pesa contra él, además de la que se le imponga”.

De acuerdo con la cadena de televisión pública MRTV, la amnistía alcanza a 4.335 ciudadanos birmanos y a 179 presos extranjeros, aunque por ahora no se han ofrecido datos sobre la nacionalidad de estos últimos. Tampoco se han hecho públicos los nombres del resto de personas incluidas en la medida, por lo que se desconoce si hay más figuras opositoras entre los excarcelados.

Win Myint presidió la Cámara de Representantes de Birmania entre 2016 y 2018, año en el que fue designado presidente del país. Durante su mandato, la jefatura del Estado en la práctica recaía en la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, que ejercía como consejera de Estado, ya que la Constitución le vetaba el acceso a la Presidencia por una cláusula que impide ocupar este cargo a cualquier persona con cónyuge o hijos de nacionalidad extranjera.

Win Myint y Suu Kyi fueron arrestados tras la asonada militar del 1 de febrero de 2021, que siguió a la victoria de la Liga Nacional para la Democracia (NLD) en las elecciones de 2020. A partir de entonces, la junta militar puso en marcha una intensa campaña represiva, paralela a un recrudecimiento de los combates entre el Ejército y diversos grupos rebeldes en varios estados del país, sobre todo en áreas del noreste próximas a la frontera con China y en el estado de Rajine, en el oeste.