El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha arremetido este jueves contra el Ejecutivo israelí, al que ha señalado como “el mayor obstáculo para la paz” en Oriente Próximo y ha acusado de intentar “revivir la vergüenza del apartheid 32 años después de su colapso en Sudáfrica” mediante sus actuaciones en los territorios palestinos ocupados.
“El Gobierno israelí, el mayor obstáculo para la paz y la tranquilidad de su propio pueblo, de Palestina y de nuestra región, continúa impunemente a pesar de todos los esfuerzos de la comunidad internacional”, ha denunciado Erdogan durante su intervención ante la 152ª Asamblea General de la Unión Interparlamentaria (UIP), donde ha hecho referencia tanto a los bombardeos del Ejército israelí sobre la Franja de Gaza como a la ofensiva militar en Líbano.
En este sentido, el dirigente turco ha subrayado que “desde la firma del alto el fuego el 10 de octubre de 2025, las fuerzas israelíes han asesinado a 755 palestinos y herido a 2.100”, y ha reprochado que el Gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu, “al incumplir sus compromisos en virtud del alto el fuego, también está obstaculizando la entrada de ayuda humanitaria a Gaza”.
Al mismo tiempo, ha cargado contra “las políticas agresivas” de Israel “hacia Jerusalén, la Mezquita de Al Aqsa y Cisjordania, junto con el terror de los asentamientos ilegales, continúan con toda su fuerza”.
“Israel, declarando abiertamente su plan para convertir Cisjordania en una nueva Gaza, busca revivir la vergüenza del apartheid, 32 años después de su colapso en Sudáfrica, al imponer la pena de muerte a los prisioneros palestinos”, ha afirmado, en referencia a la normativa aprobada por el Parlamento israelí a finales de marzo que introduce la pena capital por ahorcamiento y en secreto para delitos de terrorismo, pero únicamente aplicable a palestinos, una medida que ha suscitado la condena de numerosas organizaciones de Derechos Humanos y de gobiernos de todo el mundo, entre ellos el de España.
Ante esta situación, Erdogan ha instado a que “los parlamentos del mundo deben reaccionar con la mayor firmeza posible contra esta decisión” y ha llamado a todos los representantes “a unir fuerzas y alzar la voz por la paz para la implementación inmediata de la solución de dos Estados”, que ha definido como “la única fórmula para una paz justa y duradera en Palestina”.