Estados Unidos castiga al expresidente congoleño Joseph Kabila por respaldar al M23

EEUU impone sanciones a Joseph Kabila por financiar y apoyar al M23 y a la Alianza Río Congo, tras su condena por crímenes de guerra y traición.

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El expresidente congoleño Joseph Kabila  Europa Press/Contacto/Stringer

El expresidente congoleño Joseph Kabila Europa Press/Contacto/Stringer

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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha hecho públicas este jueves nuevas sanciones dirigidas contra el expresidente de la República Democrática del Congo (RDC), Joseph Kabila, a quien se le responsabiliza de respaldar a la Alianza Río Congo, coalición liderada por el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).

“El presidente (de Estados Unidos, Donald) Trump sigue allanando el camino para la paz en la República Democrática del Congo y ha dejado claro que quienes sigan sembrando inestabilidad sufrirán las consecuencias”, ha indicado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un comunicado.

De acuerdo con la información difundida por el Tesoro, Kabila habría ofrecido “apoyo financiero” a dicha Alianza, además de “alentar a las tropas del Ejército de RDC a desertar y unirse” a las filas rebeldes. Asimismo, se le atribuye haber “intentó lanzar ataques desde fuera” del territorio congoleño contra las fuerzas gubernamentales, aunque estos intentos “no tuvieron éxito”.

Las autoridades estadounidenses también vinculan al exmandatario —en el poder entre 2001 y 2019, mandato que extendió dos años mediante el aplazamiento inconstitucional de las elecciones— con una maniobra para articular un candidato presidencial capaz de enfrentarse al actual jefe de Estado, Félix Tshisekedi.

El antiguo presidente regresó a la RDC en abril de 2025, alegando como razón principal de su vuelta “la degradación del contexto de seguridad”. Tras participar en varios actos públicos en Goma, capital de la provincia de Kivu Norte, su rastro se perdió durante semanas, hasta que se confirmó que permanece “bajo la protección del M23”.

En septiembre de 2025, un tribunal militar lo declaró culpable de crímenes de guerra, traición y participación en una insurrección, al considerar probado que actuaba como “líder indiscutible” de la Alianza y que realizó inspecciones en los centros de entrenamiento del M23.