Un coche bomba ha detonado este domingo en el acceso principal de la comisaría de Dunmurry, en las afueras de Belfast, en Irlanda del Norte, sin provocar víctimas mortales ni heridos, tras haber sido sustraído y trasladado hasta el lugar.
Según ha informado el diario norirlandés “The Belfast Telegraph”, el vehículo, que habría sido secuestrado en la noche del sábado, terminó explotando ante las instalaciones policiales sin que se registraran daños personales.
Tras la explosión, un amplio dispositivo de seguridad permanece desplegado en la comisaría de Dunmurry, en Belfast, mientras las fuerzas de seguridad continúan con las investigaciones sobre lo sucedido.