El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, han anunciado este viernes la creación de una operación naval de carácter “neutral” destinada a “acompañe y proteja” a los barcos mercantes que crucen el golfo Pérsico, en pleno esfuerzo diplomático de varios aliados para garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz.
Tras una reunión convocada por Macron en el Palacio del Elíseo, que ha congregado a cerca de 50 dirigentes internacionales, muchos de ellos por videoconferencia, para abordar la crisis en Ormuz, el mandatario francés ha confirmado el inicio de esta misión naval, coincidiendo con la reapertura al tráfico comercial anunciada por Irán y respaldada por Estados Unidos, que no obstante mantendrá su perímetro de seguridad hasta sellar un acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra.
Macron ha precisado que se intensificará la labor de preparación ya en marcha junto a Reino Unido con el objetivo de desplegar una misión “neutral, claramente distinta de una misión beligerante, con el fin de acompañar y proteger a los buques mercantes que transiten por el Golfo”, y ha avanzado que un próximo encuentro en Londres definirá la arquitectura de la operación. El presidente ha recalcado que este dispositivo irá acompañado “de trabajo diplomático y de coordinación” tanto con Londres y otros países interesados como con Estados Unidos e Israel.
En la misma línea, Starmer ha ratificado el plan de poner en marcha una misión “multinacional” bajo el liderazgo conjunto de París y Londres para “proteger la libertad de navegación en cuanto las condiciones lo permitan”.
El primer ministro ha subrayado que “será una misión estrictamente pacífica y defensiva, destinada a tranquilizar a los intereses comerciales y apoyar las operaciones de desminado. Invitamos a todas las naciones con interés en el libre flujo del comercio global a unirse. Algunas ya han indicado su disposición a contribuir”, ha señalado, sin detallar qué Estados aportarán medios militares, aunque ha apuntado que una decena se ha mostrado dispuesta.
El líder laborista ha insistido en que la reapertura del estrecho de Ormuz constituye una “necesidad y responsabilidad global”. “Debemos actuar para que la energía y el comercio mundiales vuelvan a fluir libremente y así reducir los precios para los trabajadores”, ha defendido.
Reapertura de Ormuz y avance diplomático
En relación con la evolución de la situación en Ormuz, después de que Teherán haya asegurado que el paso está “completamente abierto” a los mercantes, Macron ha pedido prudencia, aunque ha recalcado que, unida al alto el fuego, esta reapertura supone un paso “en la buena dirección” y favorece un desenlace “por la vía diplomática”.
“Todo esto hace avanzar la situación por la vía diplomática, y la iniciativa que todos hemos tomado conjuntamente es aún más legítima porque es lo que permitirá consolidar estos anuncios a corto plazo y, sobre todo, darles una posibilidad de perdurar a largo plazo”, ha afirmado, defendiendo la utilidad de la misión anunciada por Francia y Reino Unido.
Kallas plantea reforzar la misión Aspides
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, presente en la cita de París, ha abogado por potenciar la operación naval europea en el mar Rojo, ‘Aspides’, con el objetivo de proteger el tráfico marítimo “en toda la región”, incluyendo el estrecho de Ormuz, pese a que los ministros de Exteriores de los Veintisiete rechazaron en marzo ampliar su mandato.
La responsable de la diplomacia comunitaria ha recuperado esta propuesta tras intervenir por videoconferencia en la reunión sobre el bloqueo en Ormuz convocada por Macron y Starmer, a pesar de que en el último Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) celebrado en Bruselas no logró el apoyo necesario.
“La misión naval ‘Aspides’ de la UE ya está operando en el mar Rojo y puede fortalecerse rápidamente para proteger el transporte marítimo en toda la región. Esto podría ser la forma más rápida de brindar apoyo”, ha señalado Kallas, defendiendo que Europa “desempeñará su parte” en la restauración del “flujo libre de energía y comercio” en Ormuz cuando se consolide el alto el fuego.
La dirigente estonia ha recordado que, conforme al Derecho Internacional, “el tránsito por vías marítimas como el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y libre de cargo”. “Esto es lo que los líderes han dejado claro en su llamada a la reapertura del Estrecho hoy”, ha destacado en un mensaje en redes sociales.
Asimismo, ha rechazado “cualquier plan de pago por paso”, como el planteado por Irán, al considerar que sentaría “un precedente peligroso para las rutas marítimas globales”. “Irán debe abandonar cualquier plan para imponer tasas de tránsito”, ha zanjado.