El Ejecutivo de la República Democrática del Congo y las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23) han concluido cinco jornadas de negociaciones de paz en la localidad suiza de Montreaux, con algunos avances concretos de cara a encauzar uno de los conflictos más graves que vive hoy el continente africano.
Desde hace años, el Ejército congoleño y el M23 se enfrentan en el este del país en una guerra de dimensión internacional vinculada al genocidio ruandés de los años 90. Burundi respalda a las fuerzas gubernamentales y a sus milicias aliadas, los wazalendos, mientras que el M23, que se presenta como defensor de los tutsis congoleños, recibe el apoyo de la vecina Ruanda.
La violencia ha provocado desplazamientos masivos desde la región de Kivu, epicentro de los combates. Las capitales de sus dos provincias, Goma y Bukavu, permanecen bajo control de las milicias. El balance de víctimas mortales resulta imposible de verificar y los intentos internacionales por frenar la guerra, como el acuerdo de paz impulsado por Estados Unidos en junio del año pasado, han quedado sin efecto.
Las conversaciones celebradas en Montreaux se han desarrollado bajo la mediación de Estados Unidos, Qatar, Suiza y Togo, en representación de la Unión Africana, dentro del marco de otro proceso de paz, el sellado en Doha, capital qatarí, en noviembre de 2025.
El documento final de estas reuniones recuerda a las partes el compromiso de proteger en la medida de lo posible a la población civil y de garantizar el acceso sin trabas de la ayuda humanitaria, un ámbito en el que se han registrado “progresos sustanciales”, según el texto difundido a última hora del sábado por el Departamento de Estado de EEUU y el Ministerio de Exteriores suizo.
Entre los avances más relevantes figura la firma de un memorándum de entendimiento para poner en marcha un mecanismo de supervisión y control del supuesto alto el fuego. Tanto el Gobierno como el M32 “han manifestado su disposición a debatir y comenzar a planear, en el plazo de una semana, estas misiones con el apoyo logístico de la Misión de Estabilización de la República Democrática del Congo (MONUSCO) de Naciones Unidas”.
Igualmente sobresale el entendimiento alcanzado para, en un máximo de diez días, “liberar prisioneros de conformidad con el Mecanismo para la Liberación de los Detenidos, firmado el 14 de septiembre de 2025, para seguir fomentando la confianza”.
Por último, ambas partes, Gobierno y M23, “se comprometen a mantener el impulso del proceso de paz” y, al mismo tiempo, “a acelerar las negociaciones sobre los protocolos restantes, incluso presentando propuestas de planes concretos para los próximos pasos”.