Las autoridades iraníes han llevado a cabo este martes la ejecución de un hombre acusado de integrar el grupo yihadista Ansar al Furqan, organización que actúa principalmente en la provincia de Sistán y Baluchistán, en el sureste del país, y que mantiene reivindicaciones de carácter separatista para la minoría baluche asentada en esta región y al otro lado de la frontera con Pakistán.
El condenado, identificado como Abduljalil Shahbajs, fue descrito como “un miembro entrenado” de Ansar al Furqan, grupo vinculado a la organización terrorista Al Qaeda. Por este motivo se le atribuyeron los delitos de “rebelión armada” y “pertenencia a un grupo terrorista” por su implicación en ataques contra las fuerzas de seguridad en nombre de dicha formación, tal y como ha informado la emisora pública iraní, IRIB.
De acuerdo con estas fuentes, el fallo judicial se sustentó en “pruebas sólidas” extraídas de sus dispositivos de comunicación, así como en su “confesión explícita”. La pena se ha ejecutado mediante ahorcamiento en una prisión iraní, una vez que el veredicto fue confirmado por el Tribunal Supremo del país.
Ansar al Furqan, creado en 2013, ha asumido la autoría de varios atentados contra efectivos de seguridad iraníes en Sistán y Baluchistán, una provincia donde también está presente el grupo Jaish al Adl, surgido en 2012 a partir de exmiembros de otra organización extremista local. En esta zona se concentra buena parte de la comunidad baluche, minoría que profesa mayoritariamente el islam suní.
Teherán ha solicitado en repetidas ocasiones a Pakistán —que también combate a grupos separatistas baluches en el oeste de su territorio y cataloga a Ansar al Furqan como organización terrorista— que refuerce la cooperación en materia de seguridad frente a estas formaciones armadas, ya que los autores de diversos ataques han logrado huir después a través de la frontera compartida.