Las autoridades de Irán han reiterado este viernes que la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la ofensiva de Estados Unidos e Israel está condicionada a que Washington renuncie a sus demandas “excesivas”. Estas declaraciones se producen mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, sostiene que se dispone a tomar una “decisión final” sobre dicho acuerdo.
“Alcanzar un pacto depende del cese de esa actitud por parte de Estados Unidos”, ha afirmado el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, tras mantener una conversación telefónica con su homólogo de Omán, Badr al Busaidi, después de que Trump amenazara el jueves con “destruir” el país si “no se comporta”.
Araqchi ha recalcado la necesidad de que Estados Unidos abandone sus “cambiantes y contradictorias posturas”. Al mismo tiempo, ha remarcado que el país “seguirá defendiendo con firmeza sus derechos e intereses legítimos”, de acuerdo con las informaciones difundidas por la agencia de noticias Jabar.
El jefe de la diplomacia iraní ha aprovechado la llamada para reconocer la posición de Omán desde el inicio del conflicto, destacando “en su papel de mediador” y en asuntos “relacionados con la paz y la estabilidad regionales”. “Esta postura, por supuesto, se ha topado con el incumplimiento por parte de Estados Unidos de sus promesas”, ha explicado.
En relación con las presiones y amenazas de Estados Unidos contra Omán, Araqchi ha manifestado su “solidaridad” con el país frente a “cualquier amenaza”. “Hemos abordado la situación en el estrecho de Ormuz y el futuro de la zona dentro de lo que marca el Derecho Internacional”, ha explicado, antes de subrayar que “da la bienvenida a las consultas con todos los países vecinos”.
Poco antes, Trump había indicado que se reuniría con su equipo en la Sala de Crisis de la Casa Blanca para adoptar una respuesta “final” sobre el conflicto. Estados Unidos confirmó el jueves un principio de acuerdo con Irán para prolongar la tregua durante dos meses adicionales y asegurar el tránsito por el estrecho de Ormuz, un texto en el que ambas partes se comprometerían a abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní, aunque Teherán sostiene que dicho documento aún no está cerrado.