El Ejército israelí ha informado este martes de que ha “eliminado” a “más de 350 terroristas” pertenecientes al partido-milicia chií Hezbolá en una serie de ataques contra territorio libanés desde la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego del 16 de abril. Durante este periodo, las fuerzas israelíes han mantenido una campaña de bombardeos diarios sobre distintas zonas del país, con especial intensidad en el sur y en el valle de la Becá.
“Desde el inicio de los acuerdos de alto el fuego, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han eliminado a más de 350 terroristas en el sur de Líbano, donde han sido atacados más de 1.100 objetivos de Hezbolá”, ha indicado el Ejército en un breve comunicado.
Según este mensaje, entre los objetivos alcanzados se encuentran “edificios con uso militar desde los que operaban terroristas de Hezbolá, almacenes de armas, lanzaderas de cohetes e infraestructura adicional”, antes de precisar que en las últimas 24 horas se atacó “cerca de 45 infraestructuras” vinculadas al grupo.
El Ejército israelí ha añadido que en el marco de las operaciones del último día fueron “eliminados” varios “terroristas que suponían una amenaza” para los militares israelíes, al mismo tiempo que “se interceptaron dos objetivos aéreos sospechosos”.
Las últimas hostilidades a gran escala comenzaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá disparó proyectiles contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. A raíz de ello, las fuerzas israelíes lanzaron una nueva ofensiva de gran envergadura, acompañada de una invasión terrestre de Líbano, que ha dejado más de 2.700 muertos desde entonces.
Con anterioridad, las partes habían alcanzado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de enfrentamientos desencadenados por los ataques del 7 de octubre de 2023. No obstante, desde esa fecha Israel continuó llevando a cabo bombardeos frecuentes sobre territorio libanés y mantuvo tropas desplegadas en varios puntos, alegando que sus operaciones iban dirigidas contra Hezbolá, en un contexto de constantes denuncias por parte de Beirut y del propio grupo.