Kallas alerta de que la cláusula de defensa mutua de la UE es muy amplia y vaga y urge a dotarla de contenido real

Kaja Kallas reclama concretar el artículo 42.7 de defensa mutua de la UE, que ve excesivamente amplio y vago, tras nuevos simulacros en Bruselas.

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La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, en una rueda de prensa desde Bruselas ALEXANDROS MICHAILIDIS

La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, en una rueda de prensa desde Bruselas ALEXANDROS MICHAILIDIS

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La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha señalado que la cláusula europea de defensa mutua, el artículo 42.7 de los Tratados, es un “artículo muy amplío y vago”, por lo que ha instado a los socios comunitarios a “darle más sustancia” para que la Unión Europea esté en condiciones de reaccionar ante una posible agresión exterior.

La jefa de la diplomacia europea se ha expresado así en declaraciones a la prensa antes de participar en la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) en formato Defensa, que tiene lugar este martes en Bruselas. Kallas ha explicado que los Veintisiete ya han llevado a cabo ejercicios internos para poner a prueba la aplicación de dicho artículo y detectar “las lagunas” que aún persisten a la hora de garantizar una respuesta de defensa colectiva a nivel europeo.

Según ha indicado, estos simulacros no se están comunicando públicamente porque “precisamente ponen de manifiesto” las carencias que todavía arrastra la Unión. Falta por concretar, ha añadido, en qué supuestos específicos “quién hace qué”: qué puede solicitarse y a quién dentro de la Comisión Europea, qué pasos puede dar después el Ejecutivo comunitario, qué papel corresponde al Servicio Europeo de Acción Exterior y qué responsabilidades asumen los Estados miembro.

“Es complicado porque el artículo es muy amplio y vago. Necesitamos darle mucha más sustancia”, ha reconocido Kallas, antes de precisar que el documento preparado por la Comisión sobre la operatividad del artículo 42.7 recoge “tres escenarios distintos”.

El primero contempla un ataque contra un Estado que pertenece tanto a la OTAN como a la UE, lo que implicaría la activación simultánea del artículo 5 de la Alianza Atlántica y del artículo 42.7 de la Unión. El segundo supuesto se refiere a un país de la UE que no forma parte de la OTAN, en cuyo caso solo entraría en juego el 42.7. El tercer escenario aborda una agresión que quede por debajo del umbral del artículo 5 de la OTAN, pero que aun así exigiría una respuesta coordinada en el marco europeo.

Las palabras de Kallas llegan después de que los Veintisiete pusieran a prueba la semana pasada la cláusula de defensa mutua con un ejercicio de simulación que, por primera vez en años, analizó cómo reaccionar ante ataques híbridos y también convencionales.

Aunque apenas han trascendido datos sobre este simulacro, desarrollado a nivel de embajadores, la revisión de la cláusula europea de defensa mutua se produce en un contexto en el que la seguridad del continente se ha situado en el centro del debate político del bloque, tras el reciente ataque con dron iraní en Chipre y la evolución de la guerra en Oriente Próximo.