Más de medio centenar de barcos han partido este domingo desde la costa oriental de Sicilia, en Italia, rumbo al Mediterráneo oriental en la que se considera la mayor operación marítima civil coordinada de la Global Sumud Flotilla hasta la fecha. La iniciativa supera a la desplegada en 2025, que acabó con la interceptación de los navíos por el Ejército israelí y la detención de casi medio millar de activistas.
Desde el Porto Xifonio de Augusta han salido hasta 56 embarcaciones con destino al este en “la mayor movilización marítima civil coordinada” de la Global Sumud Flotilla, tal y como ha señalado la organización en un comunicado, dando comienzo a lo que define como “una fase operativa caracterizada por una presencia constante, visibilidad internacional y crecientes repercusiones políticas”.
“La flotilla parte con objetivos claros: desafiar el bloqueo ilegal israelí, impulsar la apertura de un corredor humanitario permanente e intensificar la presión internacional coordinada sobre los gobiernos y las empresas cómplices de su imposición”, recoge la nota, que remite a la ‘Declaración de Bruselas’, aprobada el pasado miércoles al cierre de un congreso parlamentario promovido por la propia plataforma y que llama a actuar mediante “estrategias coordinadas que incluyan el boicot, la movilización laboral, la presión política y la desobediencia civil no violenta”.
Durante la travesía, la flotilla contará con respaldo internacional, entre el que destaca el barco Arctic Sunrise, de la ONG ecologista Greenpeace, y el buque de rescate de la organización española Open Arms, “que navegan junto a la flota civil como parte de su ampliado marco humanitario y de seguridad”.
“Su presencia constante refuerza tanto la capacidad operativa de la misión como el creciente consenso global en torno a los esfuerzos para desafiar el bloqueo ilegal israelí y garantizar un acceso humanitario seguro”, ha enfatizado la Global Sumud Flotilla.
Al mismo tiempo, la organización ha recalcado que “esta flotilla no es un acto aislado”, sino que “forma parte de un creciente esfuerzo internacional para exponer e interrumpir los sistemas que sustentan el bloqueo, desde las rutas marítimas globales hasta las políticas estatales”. Se trata de “un acto coordinado de resistencia civil internacional en el mar”, ha defendido, antes de remarcar que, “cuando las instituciones fallan, la gente actúa”.
Esta nueva misión releva así a la flotilla interceptada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en octubre de 2025, poco después de superar el precedente marcado apenas cuatro meses antes por el buque ‘Madleen’, igualmente abordado por tropas israelíes.