Intento de atentado a Trump: evacuado de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca tras un tiroteo en el hotel Hilton de Washington

Donald Trump y Melania Trump fueron evacuados este sábado de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca tras un tiroteo en el Washington Hilton. El Servicio Secreto confirmó que el presidente y la primera dama están a salvo y que hay un sospechoso detenido, mientras las autoridades investigan el ataque

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El presidente estadounidense, Donald Trump Europa Press/Contacto/Will Oliver - Pool via CNP

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Donald Trump fue evacuado este sábado por la noche de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca después de que se escucharan disparos en el Washington Hilton, el hotel donde se celebraba una de las citas más simbólicas entre la prensa y el poder político en Estados Unidos. El presidente estadounidense, la primera dama, Melania Trump, y varios miembros de la Administración fueron sacados del recinto por el Servicio Secreto en medio de una escena de confusión, sirenas y fuerte despliegue policial.  

El Servicio Secreto confirmó que Trump y la primera dama estaban a salvo y que una persona había sido detenida tras el incidente armado. Las autoridades mantienen abierta la investigación sobre lo ocurrido en la zona de acceso y control de seguridad del hotel, donde se produjo el tiroteo.  

Un tiroteo en plena cena entre periodistas, políticos y altos cargos

La Cena de Corresponsales de la Casa Blanca acababa de arrancar cuando el evento quedó bruscamente interrumpido. En el interior del salón se encontraban periodistas, responsables políticos, invitados del mundo cultural y altos cargos del Gobierno estadounidense. La noche, concebida tradicionalmente como una mezcla de gala institucional, sátira política y homenaje a la libertad de prensa, se transformó en cuestión de segundos en una operación de seguridad.

Los disparos se escucharon cerca del área principal de control de acceso. Según Reuters, el incidente se produjo cuando un hombre armado intentó atravesar o aproximarse a la zona de seguridad. El sospechoso fue reducido y detenido poco después por las fuerzas de seguridad.  

Trump fue evacuado junto a Melania Trump y otros miembros de su equipo. También fueron retirados del recinto altos cargos de la Administración, mientras parte de los asistentes se refugiaba bajo las mesas o trataba de abandonar el salón siguiendo las instrucciones de seguridad.  

El sospechoso, detenido

La identidad del sospechoso no fue difundida de forma inmediata por las autoridades. Las primeras informaciones apuntan a un hombre de unos 30 años procedente de California, aunque la investigación continúa abierta y los datos oficiales se han ido conociendo con cautela.

Trump afirmó después que el detenido portaba “varias armas” y que, según los primeros indicios, podría haber actuado solo. El presidente evitó cerrar del todo esa hipótesis y dejó la conclusión final en manos de los investigadores.  

La Casa Blanca y los cuerpos de seguridad insistieron en que el presidente, la primera dama, el vicepresidente y los miembros del Gabinete se encontraban fuera de peligro. Las autoridades también informaron de que un agente resultó alcanzado por un disparo, aunque su chaleco antibalas evitó heridas graves, según las primeras comunicaciones oficiales recogidas por varios medios estadounidenses.  

Trump comparece tras la evacuación

Tras abandonar el hotel, Trump reapareció con un mensaje en Truth Social y posteriormente con una comparecencia desde la Casa Blanca. El presidente elogió la actuación del Servicio Secreto y de las fuerzas del orden, a quienes atribuyó una respuesta rápida durante el tiroteo.  

En su mensaje, Trump aseguró que el “tirador” había sido detenido y que había recomendado que “el espectáculo continuara”, aunque añadió que se guiaría por las indicaciones de las fuerzas de seguridad. Finalmente, los responsables del dispositivo pidieron desalojar el evento y la cena quedó cancelada.  

El presidente también señaló que la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca podría reprogramar la cena en los próximos 30 días. Antes del incidente, Trump tenía previsto pronunciar un discurso ante los asistentes, en lo que suponía su primera presencia como presidente en una cita que durante años había boicoteado.  

La noche en la que la prensa y el poder acabaron bajo protección

La Cena de Corresponsales de la Casa Blanca es uno de los rituales más reconocibles de Washington. Reúne cada año a periodistas, dirigentes políticos, asesores, diplomáticos y celebridades en torno a una ceremonia que reivindica la Primera Enmienda y la libertad de prensa, aunque también funciona como termómetro de la relación entre la Casa Blanca y los medios.

La presencia de Trump tenía una carga política especial. Durante su trayectoria pública, el presidente ha mantenido una relación de choque permanente con buena parte de los grandes medios estadounidenses, a los que ha acusado reiteradamente de hostilidad y manipulación. Por eso su asistencia a la cena de este año tenía un componente simbólico: el regreso de Trump a un escenario que durante años representó, para él, el corazón del establishment mediático de Washington.

Ese marco convirtió el tiroteo en algo más que un incidente de seguridad. La imagen de Trump evacuado de una gala dedicada a la prensa, rodeado por agentes del Servicio Secreto, condensa la tensión política de un país en el que la violencia contra figuras públicas se ha convertido en una preocupación creciente.

El tercer gran episodio de violencia política alrededor de Trump

El incidente llega después de dos episodios previos de extrema gravedad durante la campaña presidencial de 2024. El primero se produjo en un mitin en Butler, Pensilvania, donde Trump fue herido en una oreja por un disparo. El segundo tuvo lugar en Florida, cuando un hombre armado fue detectado cerca de un campo de golf en el que se encontraba el entonces candidato republicano.  

La nueva evacuación en Washington reabre inevitablemente el debate sobre la seguridad presidencial, la radicalización política y el clima de amenaza que rodea a la vida pública estadounidense. Aunque las autoridades todavía deben aclarar el móvil del sospechoso, el hecho de que el tiroteo se produjera en un evento con el presidente, la primera dama y parte del Gabinete presentes eleva la gravedad política del caso.

Estados Unidos vuelve así a una escena conocida y perturbadora: un presidente protegido a toda velocidad, un sospechoso detenido, un hotel acordonado y la capital federal convertida durante unas horas en un perímetro de máxima alerta.

El fantasma de Reagan en el mismo hotel

El lugar del tiroteo añade una capa histórica difícil de ignorar. El Washington Hilton es el mismo hotel en el que Ronald Reagan sufrió un intento de asesinato el 30 de marzo de 1981, cuando John Hinckley Jr. disparó contra el entonces presidente a la salida de un acto. Reagan sobrevivió gracias a la rápida actuación del Servicio Secreto y del equipo médico que lo atendió.  

La coincidencia del escenario amplificó la impresión de déjà vu político. Más de cuatro décadas después, otro presidente republicano era evacuado del mismo hotel en medio de un ataque armado, con agentes desplegados, asistentes en pánico y una ciudad entera pendiente de la seguridad del jefe del Estado.

La Casa Blanca evitó inicialmente elevar el tono más allá de la confirmación de que Trump estaba a salvo y de que el sospechoso había sido detenido. Pero el simbolismo del lugar, sumado al historial reciente de amenazas contra el presidente, convierte el episodio en uno de los momentos más delicados de su segundo mandato.

La cena queda cancelada y será reprogramada

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca trató en un primer momento de mantener el evento, pero terminó aceptando la recomendación de los servicios de seguridad. La presidenta de la asociación, Weijia Jiang, informó a los asistentes de que la cena quedaba suspendida y que Trump comparecería desde la Casa Blanca.  

El acto debía reunir a unos 2.600 invitados, según las informaciones difundidas por medios estadounidenses. La evacuación generó escenas de incertidumbre dentro y fuera del hotel, con asistentes abandonando el recinto, policías desplegados en los accesos y helicópteros sobrevolando la zona.  

La organización prevé ahora buscar una nueva fecha. Pero aunque la cena se reprograme, la noche ya ha quedado marcada como una de las más tensas de la historia reciente del evento.