La ONU denuncia la ola de ataques en el suroeste de Colombia y exige a los grupos armados frenar la violencia

La ONU condena los ataques en el suroeste de Colombia, con 21 muertos, y exige a los grupos armados reducir la violencia y respetar a la población civil.

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El representante especial del secretario general y jefe de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, Miroslav Jenca, en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Manuel Elias

El representante especial del secretario general y jefe de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, Miroslav Jenca, en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Manuel Elias

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El representante especial del secretario general y jefe de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, Miroslav Jenca, ha repudiado este lunes la reciente cadena de ataques violentos que ha golpeado el suroeste del país sudamericano en los últimos días, con una veintena de fallecidos, y ha reclamado a los grupos armados que disminuyan la violencia y actúen “respetando a la población civil”.

Jenca se ha pronunciado mediante un comunicado sobre los últimos ataques atribuidos al Estado Mayor Central (EMC) de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en el que ha condenado “enérgicamente” estas acciones, ha manifestado su “pesar por la pérdida de vidas humanas” y ha lanzado un llamamiento “urgente” a los grupos armados para que reduzcan la violencia y respeten a la población civil del país.

En paralelo, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Colombia ha reclamado a los grupos armados que “respetar el Derecho Internacional Humanitario”, al tiempo que ha instado a que los responsables “sean llevados ante la Justicia” y ha recordado a las autoridades su “obligación de proteger” a la ciudadanía.

De acuerdo con el último balance oficial, 21 personas han perdido la vida y alrededor de medio centenar han resultado heridas en el ataque perpetrado el sábado en la Vía Panamericana, a la altura de Cajibío, en el departamento del Cauca, situado entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico. Este hecho fue el colofón a cerca de una treintena de ataques encadenados durante 36 horas en distintos puntos de la región, así como en las zonas de Valle del Cauca y Nariño.