Libertad bajo fianza para un condecorado militar acusado de crímenes de guerra en Afganistán

Australia deja en libertad bajo fianza a Ben Roberts-Smith, héroe condecorado, acusado de presuntos crímenes de guerra en Afganistán.

2 minutos

Imagen de archivo de militares australianos durante unas maniobras. Europa Press/Contacto/Cpl. Lydia Gordon/U.S. Marin

Imagen de archivo de militares australianos durante unas maniobras. Europa Press/Contacto/Cpl. Lydia Gordon/U.S. Marin

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

La Justicia australiana ha decidido este viernes dejar en libertad bajo fianza al exsoldado Ben Roberts-Smith, uno de los militares más distinguidos del país, imputado a comienzos de abril por presuntos crímenes de guerra cometidos durante su despliegue en Afganistán entre 2009 y 2012.

Con esta decisión, Roberts-Smith, el segundo militar australiano acusado formalmente por delitos de este tipo, ha abandonado el centro penitenciario de Silverwater, en la ciudad de Sídney, a bordo de un vehículo con cristales tintados escoltado por dos coches oficiales.

Tras pasar más de una semana en prisión preventiva, el veterano de 47 años salió de la cárcel a las 17.30 horas (hora local), según ha informado la cadena de televisión ABC News.

Su defensa ha subrayado que el procedimiento “carece de precedentes” y “abarca un terreno legal inexplorado”, y ha advertido de que probablemente “duraría años y presentaría numerosos giros inesperados”. En esta línea, ha sostenido que la “imparcialidad en el proceso” podría verse “comprometida” si el acusado tuviera que afrontar el juicio desde prisión.

La Fiscalía, por el contrario, se ha opuesto a la concesión de la fianza al alegar un “grave riesgo de fuga” y la posibilidad de que Roberts-Smith influya en las declaraciones de los testigos. El propio exmilitar ha calificado las acusaciones como una “difamación” y un “escándalo”.

Condecorado con la Cruz Victoria, Roberts-Smith fue arrestado tras cinco años de pesquisas. Si es declarado culpable, se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua. La Policía australiana sostiene que las víctimas eran afganos desarmados que “no habían tomado parte en las hostilidades en el momento en que fueron asesinados”.

Las autoridades han añadido que, si aparecen más indicios sobre la participación de otras personas, “estos serán sin duda imputados”. No obstante, han recalcado que los hechos investigados afectan solo a una parte “reducida” de las fuerzas de seguridad y han defendido que la mayoría del personal militar actúa “de acuerdo a la ley”.

Hasta ahora se han abierto 53 investigaciones, de las cuales 39 se han archivado por falta de pruebas suficientes, mientras que otras diez siguen en marcha. Se trata del segundo caso en el que un militar australiano es formalmente acusado por crímenes de guerra, aunque ese otro procedimiento aún no ha concluido en los tribunales.