El Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés) ha advertido este martes de que el número de personas desplazadas dentro de las fronteras de su país se ha duplicado en la última década a escala global, principalmente a causa de la violencia y los conflictos armados, que se mantienen como el factor determinante de este repunte.
En su Informe Global sobre Desplazamiento Interno 2026, que incorpora los datos recopilados hasta 2025, el organismo detalla que los movimientos de población forzados dentro de los países se han incrementado un 60% respecto a 2024, impulsados “por un aumento de los conflictos internacionales, los persistentes conflictos armados no internacionales y los ataques en zonas urbanas”.
El estudio cifra en 82,2 millones las personas desplazadas internas en 2025, frente a los casi 39 millones registrados en 2016, lo que supone más del doble en diez años. Aunque el dato es ligeramente inferior al de 2024, cuando se alcanzaron 83,5 millones, por primera vez los desplazamientos vinculados a la violencia superan a los provocados por desastres naturales.
La violencia generó 32,3 millones de desplazamientos en 48 países o territorios, el nivel más alto del que se tiene constancia, mientras que los movimientos relacionados con desastres se situaron en 29,9 millones.
“Nunca habíamos registrado un número tan impactante de desplazamientos relacionados con conflictos”, ha aseverado la directora del IDMC, Tracy Lucas. “A medida que los conflictos se intensifican, a menudo son las mismas personas las que se ven desarraigadas una y otra vez. Sin embargo, los sistemas destinados a protegerlas están siendo desmantelados”, ha apuntado.
El recuento de desplazamientos internos considera cada ocasión en la que una persona se ve forzada a abandonar su hogar dentro de su propio país, algo que en muchos casos ocurre repetidas veces a lo largo del año. El informe alerta de que la aparición de nuevos focos de violencia, cada vez más prolongados e intensos, obliga a las poblaciones a desplazarse una y otra vez.
Con el agravamiento de la inestabilidad, Irán, con 10 millones de desplazamientos, y República Democrática del Congo, con 9,7 millones, concentraron juntos casi dos tercios de los movimientos derivados de conflictos, según las cifras del IDMC.
Desastres naturales y cambio climático
Los desastres naturales siguieron siendo otra causa clave de desplazamiento masivo. Tormentas, inundaciones y otros fenómenos extremos provocaron 29,9 millones de desplazamientos internos en 2025. Aunque esta cifra supone un descenso del 35% respecto a los niveles excepcionalmente altos de 2024, continúa siendo un 13% superior a la media anual de la última década.
El informe señala que países que hasta ahora apenas se habían visto afectados comenzaron a registrar movimientos a gran escala, mientras que regiones ya identificadas como puntos críticos continuaron expuestas. Esta situación refleja la evolución constante de los patrones de riesgo asociados al cambio climático y subraya la urgencia de reforzar las inversiones en adaptación climática.
“Los incendios forestales ilustraron este cambio al convertirse en un factor cada vez más importante de desplazamiento a nivel global, que representó más de 694.000 desplazamientos en 2025, la segunda cifra más alta para esta amenaza registrada en la última década”, tal y como recoge el informe del órgano establecido en 1998 por el Consejo Noruego para Refugiados.
Aunque el total de personas desplazadas internas descendió ligeramente respecto a 2024, se mantuvo cerca de su máximo histórico. Esta pequeña reducción se explica en parte por los retornos registrados, muchos de ellos en contextos muy frágiles y con graves carencias de servicios básicos.
“El desplazamiento interno de decenas de millones de personas es una señal de un colapso global en la prevención de conflictos y la protección básica de las personas civiles”, ha explicado Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).
“Innumerables familias están regresando a sus hogares destruidos y servicios que desaparecen, o no pueden regresar en absoluto. Desde República Democrática del Congo y Sudán, hasta Irán y Líbano, vemos a millones de personas más sumarse a las cifras récord anteriores de personas forzadas a huir de sus hogares. No podemos seguir así”, ha lamentado.
Países más afectados y falta de datos
El fenómeno del desplazamiento interno continúa altamente concentrado: casi la mitad de las personas desplazadas por conflictos, 31,4 millones, se encontraban en solo cinco países. Sudán volvió a encabezar la lista por tercer año consecutivo, con 9,1 millones de desplazados internos, seguido de Colombia, con 7,2 millones, Siria, con 6 millones, Yemen, con 4,8 millones, y Afganistán, con 4,4 millones.
Durante 2025, la disponibilidad de información se redujo en varios contextos debido a la menor realización de evaluaciones y a la disminución de la cobertura, lo que limitó la comprensión de las dinámicas de desplazamiento y de la situación real de las personas afectadas.
“Los datos fiables sobre los desplazamientos son fundamentales para comprender dónde son mayores las necesidades y los riesgos, y para garantizar que las políticas y los recursos estén a la altura de la magnitud del desafío”, ha explicado Lucas, por su parte. “Con el aumento de las necesidades y la reducción de los recursos, sigue siendo esencial invertir en sistemas nacionales de datos y coordinación”.