Los dirigentes opositores venezolanos María Corina Machado y Edmundo González han aclarado este domingo que no participan en las conversaciones abiertas entre representantes del oficialismo y la Asamblea Nacional de 2015 —instancia que fue reconocida por Estados Unidos como autoridad legítima hasta la captura de Nicolás Maduro en una operación militar en enero de este año—, a la vez que han recalcado que no serán un “obstáculo” para aquellas propuestas que supongan “avances reales”.
“Miembros de la Asamblea Nacional de 2015 y representantes del régimen han anunciado la creación de un mecanismo entre ambos en cuyo diseño, construcción y funcionamiento, no participamos”, han señalado en un comunicado conjunto, en el que subrayan que serán los promotores de este espacio quienes deban explicar al país sus “objetivos, método y cronograma”.
Acto seguido, Machado y González han reiterado que no serán “obstáculo” a “ninguna iniciativa que produzca avances reales” para Venezuela. Sin embargo, han advertido de que analizarán dicho mecanismo a partir de “logros concretos y verificables” relacionados con la “recuperación de las instituciones democráticas” y la “liberación de todos los presos políticos”.
Asimismo, han indicado que sus valoraciones tendrán en cuenta “garantías reales para todos los actores sin exclusiones, un cronograma electoral presidencial oportuno y el pleno respeto a la soberanía popular”.
Con estas palabras, la nobel de la paz y el dirigente opositor han aludido al proceso de diálogo que arrancará el próximo 1 de agosto entre un sector de la oposición y el Ejecutivo interino en Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, con el objetivo declarado de avanzar hacia la reconciliación nacional.
En relación con este proceso, la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera, ha señalado que convocará a “todos los sectores democráticos a participar y aportar propuestas para enriquecer” una “hoja de ruta” anunciada previamente por el Parlamento opositor, con vistas a la reconstrucción del país tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio.
Al denunciar que Venezuela “está devastada por más de un cuarto de siglo de un régimen que saqueó y reprimió al pueblo venezolano” y que los recientes terremotos “han incrementado cruelmente la devastación”, Machado y González han subrayado la urgencia de un “gobierno nuevo con autoridad moral y capacidad gerencial que responda a la gente, garantice la libertad y la dignidad y que devuelva a la República todas sus instituciones”.
Por último, ambos opositores han reiterado su compromiso de “volver a Venezuela” para “acompañar” a la ciudadanía, “recorrer el país” y “construir el Gran Acuerdo Nacional para la Reconstrucción de la República”.