Magyar espera que Bruselas libere los fondos a Hungría en su primer viaje oficial tras asumir el poder

Peter Magyar confía en que la UE libere 17.000 millones para Hungría antes de que caduquen, en plena crisis con Ucrania por el oleoducto de Druzba.

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El primer ministro electo de Hungría, Peter Magyar Europa Press/Contacto/Daniel Alfoldi

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El futuro primer ministro de Hungría, Peter Magyar, ha manifestado este viernes su esperanza en que la Comisión Europea autorice el desbloqueo de los 17.000 millones de euros en fondos comunitarios destinados al país, retenidos por la deriva antidemocrática del anterior Ejecutivo de Viktor Orbán, de cara a su primer desplazamiento oficial a Bruselas como nuevo jefe de Gobierno húngaro, aún sin fecha concreta.

Coincidiendo con estas declaraciones, una misión de la Unión Europea se encuentra este viernes en Hungría para abrir una nueva etapa de diálogo con el recién elegido primer ministro, que el pasado fin de semana puso punto final a 16 años consecutivos de mandato del euroescéptico Orbán, con el objetivo de recomponer los lazos con las instituciones comunitarias.

En esta línea, Magyar ha señalado ante los medios nacionales que confía en mantener “conversaciones constructivas” con la delegación europea, si bien ha admitido que “no va a ser tarea fácil” porque el calendario juega en su contra. Su primer gabinete no estará formado hasta el próximo mes y los fondos europeos caducan a finales de agosto.

“El tiempo apremia mucho”, ha subrayado el dirigente húngaro, que deberá responder a las inquietudes de Bruselas sobre los elevados niveles de corrupción en el país y las carencias en materia de libertades de prensa y académicas.

Además, Magyar, que este viernes ha acudido por primera vez al Parlamento tras su victoria en las urnas, ha abordado la crisis con Ucrania por el cierre del oleoducto de Druzba, cuya reanudación del flujo confía en que se produzca “para la semana que viene como muy pronto”, después de meses de fricciones con Kiev, según declaraciones recogidas también por la agencia Bloomberg.

Ucrania sostiene que la infraestructura fue dañada por un ataque ruso y que su reparación era inviable. El anterior gobierno de Orbán, alineado con Moscú, replicó que se trataba de una maniobra de las autoridades ucranianas para impedir la llegada de combustible ruso a Hungría. Esta escalada de tensión llevó al entonces primer ministro a bloquear en el seno de la UE un amplio paquete de ayudas para Ucrania valorado en 90.000 millones de euros.