Más países de la UE abren la puerta a sanciones contra Israel mientras Alemania insiste en que son aún “inadecuadas”

Varios países de la UE estudian sanciones comerciales contra Israel mientras España pide romper el acuerdo y Alemania las rechaza por “inadecuadas”.

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Mesa del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) que se celebra este martes en Luxemburgo FRANCOIS LENOIR

Mesa del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) que se celebra este martes en Luxemburgo FRANCOIS LENOIR

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Varios Estados miembros de la Unión Europea se han mostrado este martes dispuestos a aumentar la presión sobre Israel mediante nuevas sanciones, en línea con la iniciativa de un primer grupo de tres países, entre ellos España, que reclaman a los Veintisiete dar este paso. Por ahora, sin embargo, no se plantea la suspensión completa del Acuerdo de Asociación con Israel, una opción que Alemania ha tildado de “inadecuada” y que se sustituiría por restricciones centradas en el ámbito comercial.

En concreto, Francia y Suecia tienen previsto presentar en la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE), celebrada este martes en Luxemburgo, un documento con propuestas para que la UE limite el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania. No obstante, estas capitales no han recogido la petición de España, Irlanda y Eslovenia de suspender el tratado que otorga a Israel un estatus de socio preferente de la UE.

Así lo ha explicado la ministra de Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard, en declaraciones a la prensa antes de entrar en la reunión, subrayando que la iniciativa conjunta con Francia tiene más posibilidades de prosperar que la de España, que a su juicio no cuenta con “suficiente apoyo por hoy”. Según ha indicado, bastaría con que Hungría, con su nuevo Gobierno en formación, levantase el veto a sanciones dirigidas contra los colonos.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Países Bajos, Tom Berendsen, ha subrayado que es “importante” reforzar la presión sobre Israel en este momento, no solo con el fin de “suspender el componente comercial, sino de lograr un cambio de comportamiento” por parte del Ejecutivo de Benjamin Netanyahu.

El jefe de la diplomacia neerlandesa ha añadido que una suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel sería una medida “severa” y que, por ahora, “no tiene indicios” de que exista una mayoría suficiente para sacarla adelante. En cualquier caso, se ha mostrado dispuesto a sondear la posición de los Veintisiete y comprobar si las últimas actuaciones de Israel han modificado el equilibrio de fuerzas.

Bélgica ha ido un paso más allá que estos tres socios, al afirmar que “es evidente” que la UE debe “elevar el tono en materia de sanciones”. Bruselas defiende “al menos” una suspensión “parcial” del Acuerdo de Asociación, lo que supondría medidas comerciales que podrían aprobarse con el respaldo de una mayoría cualificada de Estados miembros.

“Somos conscientes de que la suspensión total probablemente está fuera de alcance, dadas las posiciones de los distintos países europeos, pero debemos ser capaces de actuar y centrar el debate”, ha declarado ante los medios el ministro de Exteriores belga, Maxime Prévot.

Alemania rechaza la suspensión del acuerdo con Israel

En el lado opuesto, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, se ha mostrado claramente contrario a una suspensión, ya sea total o parcial, del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel, calificando esta medida de “inadecuada”.

Wadephul sí ha expresado su disposición a tratar con el Gobierno de Netanyahu “las cuestiones críticas” como la posible introducción de la pena de muerte para palestinos o la violencia ejercida por colonos en los asentamientos de Cisjordania, entre otros asuntos sensibles.

“Espero que el Gobierno israelí actúe de forma más clara, firme y con todos los medios del Estado de derecho contra esa violencia”, ha señalado, mostrando también su rechazo a cualquier intento de “anexión de Cisjordania”, al considerar que ello socavaría las opciones de avanzar hacia una solución de dos Estados.

En relación con Líbano, el responsable alemán ha aludido al reciente alto el fuego con Israel y ha instado a aprovechar “la disposición al diálogo” para impulsar contactos directos entre ambas partes, “algo que no ocurría desde hace 50 años”. “Es un signo de esperanza cautelosa”, ha añadido.

España, Irlanda y Eslovenia presionan por la suspensión

España, junto con Irlanda y Eslovenia, ha llevado al Consejo el debate sobre la revisión de las relaciones con Israel por la vulneración de los Derechos Humanos en Gaza, pero también en Líbano y Cisjordania, poniendo el foco en la posible ruptura del Acuerdo de Asociación por parte de la Unión.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha reclamado este martes a sus socios europeos una postura firme frente a Israel y ha advertido de que el bloque “se juega su credibilidad” si no se opone con “la misma voz, los mismos principios y objetivos” a la violencia en Oriente Próximo, del mismo modo que lo hace ante otras crisis como la invasión rusa de Ucrania.

El Ejecutivo español apuesta por la ruptura total del acuerdo —que exigiría la unanimidad de los 27—, aunque Albares ha precisado que están abiertos a estudiar otras opciones que planteen distintos Estados miembro. En este sentido, ha recordado que para activar una suspensión parcial del pacto, limitada al pilar comercial, “basta con la mayoría cualificada” de los socios.

Albares ha incidido en que, desde que los Veintisiete analizaron por primera vez esta posibilidad —hace ya seis meses, también a iniciativa de España y otros países—, la situación en Oriente Próximo se ha deteriorado aún más, hasta el punto de que considera “insoportable” lo que está ocurriendo en Líbano y en Cisjordania.