Nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo y una de las figuras más influyentes de la política colombiana del siglo XXI, Vargas Lleras fue vicepresidente durante el segundo mandato de Juan Manuel Santos y mantuvo hasta el final un papel activo como referente de la oposición a Gustavo Petro.
Muere Germán Vargas Lleras a los 64 años
El exvicepresidente colombiano Germán Vargas Lleras ha fallecido este viernes en Bogotá a los 64 años, tras una larga etapa marcada por problemas de salud. Su muerte fue confirmada por fuentes de su entorno y provocó una amplia reacción política en Colombia, incluido el mensaje de condolencias del presidente Gustavo Petro.
Vargas Lleras fue una de las figuras más poderosas y reconocibles de la derecha colombiana en las últimas décadas. Abogado de formación, parlamentario durante años, ministro, vicepresidente y candidato presidencial, su trayectoria estuvo marcada por un estilo duro, una alta capacidad de gestión y una presencia constante en el debate público colombiano.
Su carrera política quedó ligada al partido Cambio Radical, formación que lideró y desde la que ejerció influencia durante años en el Congreso, en el Gobierno y en la oposición.
Petro despide a un “gladiador” de la política colombiana
El presidente Gustavo Petro lamentó públicamente la muerte de Vargas Lleras, pese a que ambos mantuvieron posiciones políticas enfrentadas durante buena parte de su carrera.
“Lamento la muerte de Germán Vargas Lleras. Tanto en el Senado como en campaña se comportó como un gladiador. En general contradictor mío, lamento que su seriedad en el debate desaparezca. Le envío a su familia mi sentido pésame”, escribió Petro en X, según recogieron varios medios colombianos e internacionales.
El mensaje resume bien el lugar que ocupaba Vargas Lleras en la política colombiana: un adversario frontal para el progresismo, pero también una figura reconocida por su peso institucional, su disciplina parlamentaria y su dureza en el debate.
Una carrera marcada por el Senado, los ministerios y la Vicepresidencia
Germán Vargas Lleras nació en Bogotá el 16 de febrero de 1962. Nieto del expresidente liberal Carlos Lleras Restrepo, estudió Derecho en la Universidad del Rosario y comenzó una larga carrera pública que lo llevó a ser concejal, senador durante varios periodos, ministro y vicepresidente.
En el Senado llegó a presidir la Cámara en el periodo 2003-2004 y se consolidó como una de las voces más firmes contra las guerrillas de izquierda. Su posición frente a las FARC marcó una parte importante de su perfil político.
Más adelante fue ministro del Interior y de Justicia, ministro de Vivienda y vicepresidente de Colombia entre 2014 y 2017, durante el segundo mandato de Juan Manuel Santos.
El gerente de las grandes obras de Colombia
Una de las etapas más visibles de Vargas Lleras fue su paso por la Vicepresidencia. Durante esos años asumió un papel central en la supervisión de grandes obras de infraestructura y programas de vivienda.
Su imagen pública quedó asociada a carreteras, aeropuertos, proyectos estratégicos y entrega de viviendas a familias vulnerables. Esa faceta de gestor le permitió construir una marca política muy definida: la de un dirigente ejecutivo, de resultados y con fuerte presencia territorial.
Para sus defensores, esa etapa demostró su capacidad de gestión. Para sus críticos, también reforzó el poder territorial de Cambio Radical y su influencia en la política regional colombiana.
Dos candidaturas presidenciales y un liderazgo en la derecha
Vargas Lleras fue candidato presidencial en 2010 por Cambio Radical. Terminó tercero, por detrás de Juan Manuel Santos y Antanas Mockus. Tras aquella elección, Santos lo incorporó a su Gobierno, donde Vargas Lleras vivió sus años de mayor poder ejecutivo.
En 2018 volvió a competir por la Presidencia, pero quedó en cuarto lugar. A partir de entonces, su influencia se mantuvo más desde el partido, sus columnas y su capacidad para intervenir en el debate público que desde una candidatura propia con opciones reales de poder.
En los últimos años fue uno de los críticos más duros del Gobierno de Gustavo Petro. Desde sus artículos en El Tiempo y sus intervenciones públicas, cuestionó la política de seguridad, la gestión económica y el rumbo institucional del Ejecutivo colombiano.
El atentado que marcó su vida política
La vida de Vargas Lleras también estuvo marcada por la violencia política. En 2002 fue víctima de un atentado con un libro bomba atribuido a las FARC, en el que perdió varios dedos de la mano izquierda. Ese episodio reforzó su perfil de dirigente enfrentado a los grupos armados y endureció todavía más su discurso contra la guerrilla. Años después, la Jurisdicción Especial para la Paz lo reconoció como víctima del conflicto armado.
El atentado fue uno de los hechos que más consolidó su imagen pública de político resistente, duro y difícil de doblegar.
Una enfermedad que condicionó sus últimos años
Los problemas de salud de Vargas Lleras se remontaban a 2016, cuando se le detectó un tumor cerebral. Desde entonces fue sometido a distintas intervenciones y tratamientos, tanto en Colombia como en el extranjero.
En el último año su estado se había deteriorado y sus apariciones públicas se habían reducido, aunque no abandonó del todo la actividad política. Medios colombianos señalan que siguió opinando sobre la actualidad nacional y mantuvo influencia en Cambio Radical hasta sus últimos meses.
Pese a la enfermedad, su figura seguía siendo observada dentro de la derecha colombiana, especialmente ante el ciclo electoral abierto en el país.