Nueve muertos en un ataque atribuido a un grupo ligado a Estado Islámico en la RDC

Al menos nueve personas han muerto en un nuevo ataque atribuido a las ADF en Ituri, noreste de la RDC, en plena escalada de violencia en la región.

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Militares desplegados en Kivu Norte, República Democrática del Congo (archivo) ALAIN UAYKANI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

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Al menos nueve personas han perdido la vida en un nuevo ataque atribuido a presuntos integrantes de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), organización relacionada con el grupo yihadista Estado Islámico, en la provincia de Ituri, en el noreste de República Democrática del Congo (RDC). El asalto se ha producido pocos días después de que más de una veintena de civiles fueran asesinados en esta misma región del país africano.

Gilbert Sivanmwenda, diputado del territorio de Mambasa, ha detallado que el ataque tuvo lugar en la localidad de Makumo y ha denunciado que “el enemigo actuó sin ser inquietado”, aludiendo a la falta de reacción de las fuerzas de seguridad, según informa el portal congoleño de noticias 7sur7.

Este nuevo episodio de violencia se suma al ataque registrado el pasado 7 de mayo en Biakato, en el que murieron al menos 21 personas, tal y como ha señalado Rams Malikidogo, miembro de la organización no gubernamental APDEF. En declaraciones al portal Actualité, ha precisado que todavía hay varias personas en paradero desconocido.

El repunte de los ataques en esta área fronteriza ha llevado a RDC y Uganda a cerrar un acuerdo para intensificar la cooperación y reforzar la seguridad en la frontera común. Este entendimiento se enmarca en unas relaciones bilaterales que ya contemplan la presencia de militares ugandeses en territorio congoleño, con el objetivo de apoyar a las Fuerzas Armadas en sus operaciones contra las ADF, de acuerdo con la emisora congoleña Radio Okapi.

Las ADF nacieron en la década de 1990 en Uganda y han concentrado gran parte de su actividad en el este de la RDC, donde se les atribuye la muerte de miles de civiles. En 2019, el grupo se fracturó después de que su dirigente jurara lealtad a Estado Islámico en África Central (ISCA), la rama regional de la organización yihadista, bajo cuya bandera opera desde entonces.