Petro admite que su apuesta por la paz es un fracaso nacional y denuncia el cainismo en Colombia

Gustavo Petro admite que su plan de paz ha sido un fracaso nacional y personal, se reprocha errores de gobierno y supedita su futuro a las elecciones.

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Gustavo Petro, presidente de Colombia. Europa Press/Contacto/Andrew Leyden

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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reconocido este viernes que su estrategia de paz ha acabado siendo un “fracaso nacional”, y también suyo, al no conseguir pactar con los principales grupos armados como prometió en campaña. Al mismo tiempo, ha lamentado que el país siga sin consolidarse como nación y continúe “matándose entre sí”.

“No es un fracaso personal, es nacional. Tienes un país que en la vida republicana, independiente, ha estado en 50 guerras matándose entre sí”, ha señalado Petro al ser preguntado en el programa “Los Desayunos” de RTVE y EFE, durante su participación en la cumbre progresista celebrada en Barcelona.

A lo largo de la conversación, ha admitido que este balance supone también una derrota en lo personal. “Fracaso nacional y mío, pero tiene que encontrarse la manera de que no nos matemos entre nosotros”, ha insistido.

Colombia “no se encuentra, no logra construir una nación propiamente y se mata entre sí”, ha subrayado Petro, aunque ha puesto en valor que en los últimos años se ha conseguido disminuir el número de muertes violentas.

“Tenemos la mitad de la tasa de homicidios de Ecuador y la tasa de homicidios de hoy es la más baja de Colombia desde el 93 y se debe al proceso de paz con la FARC”, ha remarcado el mandatario, que ha aprovechado para relacionar la violencia interna con la demanda de cocaína procedente de Europa y Estados Unidos.

“Es la codicia lo que está haciendo matar hoy a los colombianos, por un mercado y por un producto que no hicimos nosotros”, ha denunciado. “Hay que desnarcotizar a Colombia”, cuya “inmensa población no tiene nada que ver con el narcotráfico”, ha enfatizado, defendiendo como salida la capacidad del país para producir alimentos.

Autocrítica sobre la elección de su equipo de Gobierno

Donde más duro se ha mostrado Petro ha sido al hacer balance de la conformación de sus gabinetes durante estos cuatro años, al admitir que incorporó a “un poco de gente que no servía” para los cargos, engañado, ha dicho, por su propia “amplitud ideológica” y la idea de “que se pueden hacer gobiernos plurales”.

“Cometí una tontería que me está costando muchísimo, y a Colombia”, ha confesado, al relatar que dio su confianza a dirigentes que se presentaban como de centro, pero que, según él, estaban más a la derecha que el expresidente Álvaro Uribe. “Lo primero que hicieron fue traicionarnos”, ha añadido.

“Unas traiciones al pueblo colombiano, al programa que había votado el pueblo de Colombia. Casi nos intentan hacer lo de Syriza en Grecia”, ha afirmado, en referencia a la formación de izquierdas que llegó al poder en 2015, sin ofrecer más detalles por ahora. Ha adelantado que profundizará en este episodio en un libro que prevé publicar.

Sobre su porvenir político, Petro ha indicado que estará condicionado por el resultado de las elecciones de mayo. “No tengo ni idea (...) Todavía no he decidido qué voy a hacer. Todo depende, depende del voto que viene. Si ese voto nos regresa al pasado y a la muerte, yo ya no podría subsistir”, ha manifestado.

“El pueblo decide en Colombia libremente. Decide si me manda al ostracismo o manda el proyecto político de Colombia, el país de la belleza, hacia lejos del país; o insiste en el camino, lo profundiza y construye una democracia multicolor y exporta al mundo la vida, no la muerte”, ha concluido.