El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha subrayado este martes que la normativa que el Gobierno está preparando para reconocer en Polonia los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en otros Estados miembro de la Unión Europea no supondrá en ningún caso abrir la puerta al derecho de adopción para estas parejas.
“Para poner fin a cualquier especulación, quiero dejar claro que ni la decisión de emitir el reglamento ni la futura labor legislativa constituyen en modo alguno una vía para facilitar la adopción”, ha manifestado en una comparecencia ante los medios en Varsovia.
Tusk ha encargado al ministro de Asuntos Digitales, Krzysztof Gawkowski, y al titular del Interior y Administración, Marcin Kierwinski, que concreten el contenido del nuevo reglamento “lo antes posible”, de acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias PAP.
“Quisiera disculparme con todos aquellos que, durante muchísimos años, se sintieron rechazados y humillados. El Estado ha fallado en este aspecto durante muchos años”, ha señalado, añadiendo que “personalmente” velará por que se cumplan las resoluciones tanto de los tribunales polacos como de las instancias europeas.
Estas declaraciones llegan después de que el Tribunal Supremo Administrativo de Polonia resolviera que deben reconocerse los matrimonios entre personas del mismo sexo, a raíz del recurso presentado por una pareja de hombres polacos que se casaron en Alemania en 2018 tras la negativa de un tribunal inferior a inscribir su enlace en el registro civil.
Desde marzo, dicho tribunal ha ordenado dar validez a los certificados matrimoniales de siete parejas homosexuales. A pesar de ello, la legislación polaca no contempla el matrimonio igualitario ni las uniones civiles, y la Constitución define el matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer.
La sentencia se produjo tras una decisión de 2025 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que estableció que los Estados miembro tienen la obligación de reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo formalizados en otros países de la UE, incluso cuando su normativa interna no permita este tipo de uniones.