El exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), Alexandre Ramagem, ha roto su silencio este jueves tras su arresto en Florida, Estados Unidos. Ha insistido en que la detención se produjo “por un asunto migratorio” y ha recalcado que no respondió a ningún requerimiento directo de las autoridades brasileñas, pese a su condena a 16 años de prisión por su papel en la trama golpista de 2022 encabezada por el expresidente Jair Bolsonaro.
En un vídeo difundido en sus redes sociales, Ramagem ha reiterado: “Me detuvieron por un asunto migratorio”, subrayando que, a su juicio, el procedimiento nunca debió haberse llevado a cabo y que “mucho menos” tendría que haber acabado entre rejas.
Según su relato, “con la información proporcionada”, las autoridades estadounidenses “vieron claramente que no debía sufrir aquel procedimiento (de detención), mucho menos estar preso”. Además, ha destacado que “ni siquiera tuve que pagar fianza, algo común en estos casos de inmigración”, lo que, en su opinión, demostraría que no existían motivos sólidos para mantenerle retenido.
El antiguo responsable de la Inteligencia brasileña ha explicado que entró en Estados Unidos “en septiembre del año pasado de forma totalmente legal: pasaporte y visa válidos, y sin antecedentes penales”, y que lo hizo también con “una solicitud de asilo”. Abandonó Brasil mientras se desarrollaba el juicio en el que posteriormente fue sentenciado a 16 años de cárcel por los delitos de organización criminal, abolición violenta del Estado de derecho democrático y golpe de Estado, vinculados al uso de la Abin en la intentona golpista.
“En otras palabras, no solo me encuentro en una situación completamente normal, sino que no me escondo aquí en Estados Unidos”, ha enfatizado. Ha asegurado que las autoridades estadounidenses conocen su paradero y que sus hijas “están matriculadas y asisten regularmente a la escuela pública en Florida”, con lo que pretende demostrar que su vida en el país es pública y transparente.
En este contexto, ha cargado contra la “otrora creíble Policía Federal (PF)”, a la que ha acusado de haberse transformado en un cuerpo “de matones”. También ha arremetido contra el director de la PF, Andrei Rodrigues, por atribuir su arresto a una “cooperación policial internacional” cuando, según su versión, se trataba de “una situación de total normalidad”. Ha calificado esa postura de “una vergüenza” y ha exigido que sea “destituido de su cargo de inmediato”.
Las declaraciones de Ramagem llegan un día después de que las autoridades del condado de Orange, en el estado de Florida, ordenaran su puesta en libertad tras permanecer dos días detenido. La Policía Federal brasileña había vinculado el arresto a sus requerimientos, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, había anticipado que el caso podría desembocar en el retorno del exdirector de la Abin para cumplir la pena de prisión que tiene pendiente en su país.