Reino Unido ordena la expulsión de un diplomático ruso en respuesta a Moscú

Reino Unido retira la acreditación a un diplomático ruso tras la expulsión previa de un representante británico por Moscú y advierte de nuevas represalias.

1 minuto

El primer ministro británico, Keir Starmer  Tom Nicholson/PA Wire/dpa

El primer ministro británico, Keir Starmer Tom Nicholson/PA Wire/dpa

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

El Ministerio de Exteriores de Reino Unido ha citado este miércoles al embajador ruso en Londres, Andrei Kelin, para informarle de que ha retirado la acreditación a un miembro del cuerpo diplomático ruso, en respuesta a una expulsión equivalente anunciada por Moscú el mes pasado.

“Condenamos de forma enérgica la decisión injustificada de Rusia el mes pasado de expulsar a otro diplomático británico y la malintencionada campaña de desprestigio público que vino después. Este comportamiento es totalmente inaceptable y no toleraremos el acoso ni la intimidación contra nuestro personal diplomático”, ha indicado un portavoz de Exteriores en un comunicado.

Según ha explicado Londres, se trata de “medidas recíprocas” frente a las “reiteradas acciones de Rusia, no provocadas ni justificadas”, que “tienen como objetivo obstaculizar” el trabajo de su delegación diplomática y se enmarcan en “una campaña más amplia de comportamiento agresivo contra Reino Unido”.

El Ministerio ha subrayado además que “cualquier acción adicional” por parte de Moscú “será considerada una escalada”, y que ello conllevaría “una respuesta firme y proporcionada”. Esta advertencia llega después de que las autoridades rusas expulsaran en marzo al diplomático Johann Janse van Rensburg, acusado de espionaje por los servicios de Inteligencia rusos.

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por su siglas en inglés) afirmó que el representante británico —al que responsabilizan de aportar “información falsa” a las autoridades para entrar en el país— trataba de obtener “información sensible en reuniones informales con expertos rusos sobre cuestiones económicas”, unas actividades que, según el organismo, “ponían en peligro la seguridad nacional”.