Las autoridades rusas han llamado este jueves a consultas a la encargada de negocios interina de Lituania en Moscú, Jolanta Tubaite, para expresar su malestar por el derribo de un monumento dedicado a militares del Ejército Rojo en la ciudad de Siauliai, en el norte del país báltico.
En una nota oficial, el Ministerio de Exteriores ruso ha señalado que Tubaite fue convocada para trasladarle una protesta “enérgica” por las acciones “vandálicas” atribuidas a las autoridades lituanas contra el monumento de cemento que rendía homenaje a los soldados y mandos del Ejército Rojo.
No se trata de un caso aislado: en mayo de 2022, poco después del inicio de la invasión de Ucrania, Lituania ya había retirado en la localidad de Palanga un obelisco erigido en memoria de los soldados soviéticos caídos durante la Segunda Guerra Mundial.
De acuerdo con los datos del Ministerio de Cultura lituano, en el país existen 160 tumbas de soldados soviéticos, todas ellas inscritas en el registro de propiedad cultural nacional. Tras la independencia de Lituania a comienzos de la década de 1990, se puso en marcha un proceso sistemático de retirada de estatuas y monumentos vinculados al periodo soviético.