Starmer afronta nuevas exigencias de dimisión por el controvertido nombramiento de Mandelson como embajador

Keir Starmer encara una cascada de exigencias de dimisión por el polémico nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington.

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15 abril 2026 I El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, saliendo del número 10 de Downing Street Europa Press/Contacto/Zeynep Demir Aslim

15 abril 2026 I El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, saliendo del número 10 de Downing Street Europa Press/Contacto/Zeynep Demir Aslim

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Varios dirigentes políticos británicos han reclamado la dimisión del primer ministro, Keir Starmer, después de conocerse que el exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson, actualmente investigado por el caso Epstein, fue validado para el puesto por el Ministerio de Exteriores a pesar de que una verificación sobre sus antecedentes personales, financieros y profesionales había sido suspendida.

Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador y jefa de la oposición, ha tildado de "absurdo" que Starmer, que se ha desvinculado del asunto, afirmara haberse enterado el pasado jueves de que Mandelson carecía de la autorización necesaria, y ha exigido su dimisión. "Si el primer ministro no sabe lo que está ocurriendo en su propia oficina, no debería estar al mando de nuestro país. Debería irse", ha manifestado Badenoch en sus redes sociales.

Además de la dirigente 'tory', el líder del partido ultraderechista Reform, Nigel Farage, se ha sumado a las peticiones de renuncia y ha sostenido que la destitución de altos cargos de Exteriores "ha sido un sacrificio" para proteger al primer ministro, según declaró a la emisora LBC.

En la misma línea, el líder de los Liberal Demócratas, Ed Davey, ha añadido su voz a las críticas y ha subrayado que, si Starmer mintió sobre el veto de Exteriores a Mandelson, "tiene que irse". "El Laborismo prometió limpiar la política y ahora están siendo igual de malos que los conservadores", ha reprochado en un mensaje publicado en redes sociales.

Por su parte, el ministro principal de Escocia, John Swinney, ha pedido igualmente la salida de Starmer. Ha señalado que no tiene motivos para cuestionar la versión del primer ministro, pero ha insistido en que los acontecimientos revelan "un nivel de incompetencia asombroso". "No se puede tener a alguien incompetente como primer ministro, así que creo que el primer ministro tiene que dimitir", ha declarado en la BBC.

Starmer, que este viernes se encuentra en París para mantener un encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, ha delegado la respuesta oficial en su jefe de Gabinete, Darren Jones. Este ha asegurado que el jefe del Gobierno está "furioso" con el Ministerio de Exteriores por no haberle informado directamente del caso Mandelson y que "ha suspendido la potestad del Ministerio para autorizar las credenciales de seguridad", según explicó en una entrevista con Sky News.

Las críticas también proceden del propio Partido Laborista, después de que la diputada Diane Abbott haya señalado "no creer que Starmer no supiese nada" sobre la controversia generada por el nombramiento de Mandelson.

Destituciones en Exteriores tras las revelaciones sobre las credenciales de Mandelson

En paralelo, el Gobierno británico ha reaccionado a la nueva polémica en torno al exembajador destituyendo a un alto responsable del Ministerio de Exteriores, Oliver Robbins, junto con otros cargos implicados en el proceso, según han difundido varios medios del país.

Diversas fuentes citadas por el diario 'The Guardian' apuntan que la autorización de seguridad a Mandelson fue rechazada en enero de 2025 tras un minucioso examen realizado por una unidad de la oficina del gabinete encargada de valorar la idoneidad de los candidatos en función de criterios como su trayectoria profesional, posibles antecedentes penales o sus vínculos con actores extranjeros.

Para entonces, Starmer ya había anunciado públicamente su intención de nombrar a Mandelson embajador en Washington, por lo que, de acuerdo con estas fuentes, el Ministerio de Exteriores dejó sin efecto la negativa inicial y acabó concediendo la autorización pese a no contar con el visto bueno en un primer momento.