Tiroteo dentro del Senado de Filipinas mientras Dela Rosa se niega a ser arrestado

Tiroteo en el Senado de Filipinas mientras el senador Dela Rosa, reclamado por el TPI por crímenes de lesa humanidad, se resiste a su detención.

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Soldados dentro del complejo del Senado filipino en la ciudad de Pasay, Filipinas. Europa Press/Contacto/Xinhua

Soldados dentro del complejo del Senado filipino en la ciudad de Pasay, Filipinas. Europa Press/Contacto/Xinhua

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El Senado de Filipinas ha sido escenario este miércoles de un tiroteo en el interior de sus dependencias, donde permanece el senador filipino Ronald Dela Rosa, reclamado por el Tribunal Penal Internacional (TPI) como principal artífice de la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte y uno de sus más estrechos colaboradores, y que continúa oponiéndose a su arresto.

El presidente de la Cámara, Alan Peter Cayetano, ha confirmado el suceso registrado en el edificio del Senado, aunque por ahora no se ha esclarecido el origen de los disparos. “No sabemos qué está pasando, ahora todo el mundo está encerrado en sus despachos, no podemos salir. No podemos garantizar la seguridad del resto de nuestro personal”, ha indicado en un vídeo difundido en redes sociales y recogido por el portal de noticias Philstar.

El episodio, que por el momento no ha dejado víctimas, tiene lugar mientras Dela Rosa se mantiene en rebeldía frente a la orden de detención y permanece desde el lunes atrincherado en la sede del Senado, respaldado y protegido por un amplio grupo de aliados, entre los que figura el propio Cayetano.

En su intervención, el presidente del Senado ha recalcado que “no va a abandonar” al senador, sosteniendo que aún existen vías legales para recurrir la orden de arresto, y denunciando que la institución se encuentra “bajo ataque”.

La orden de detención del TPI se dio a conocer este lunes, aunque había sido emitida de forma confidencial el pasado mes de noviembre contra el senador. Dela Rosa está acusado de crímenes de lesa humanidad presuntamente cometidos entre julio de 2016 y abril de 2018, periodo en el que habrían muerto al menos 32 personas en el contexto de los contundentes operativos policiales desplegados bajo la política antidroga de la Administración Duterte.

Como alto responsable de la Policía Nacional de Filipinas, el TPI le imputa su implicación en “un plan común que se extendió aproximadamente desde el 1 de noviembre de 2011 hasta el 16 de marzo de 2019 para asesinar a presuntos delincuentes en Filipinas (incluidos aquellos percibidos o presuntamente asociados con el consumo, la venta o la producción de drogas)”.