El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho público este domingo el proyecto de una gran autopista que llevará su nombre y que enlazará las ciudades de Tiznit y Dajla, esta última situada en la zona ocupada del Sáhara Occidental.
La que fuera colonia española pasó a estar bajo control de Marruecos en 1975, pese a la oposición armada del Frente Polisario. El conflicto se prolongó hasta 1991, cuando ambas partes acordaron un alto el fuego con la intención de organizar un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, los desacuerdos sobre la confección del censo y sobre la posible participación de colonos marroquíes han impedido hasta hoy la celebración de la consulta.
El apoyo reciente de los gobiernos de España y Francia al plan de autonomía propuesto por Marruecos supuso el último golpe para las aspiraciones saharauis. El Frente Polisario ha tachado este giro diplomático de traición y subraya que España sigue siendo “de iure” la potencia administradora del Sáhara Occidental.
Trump ha respaldado firmemente la propuesta marroquí desde que, a finales de 2020 y poco antes de concluir su primer mandato, reconociera la soberanía de Rabat sobre el Sáhara Occidental.
El trazado de la nueva autopista, con un presupuesto estimado de unos 880 millones de euros, abarcará alrededor de 1.000 kilómetros a lo largo de la costa atlántica e incluirá localidades como El Aaiún, también en la parte del Sáhara Occidental controlada por Marruecos. El extremo meridional, en Dajla, conectará con el macroproyecto del Puerto Atlántico de la ciudad, actualmente en construcción y cuya puesta en marcha se prevé para 2028.
En su comunicado, Trump ha cerrado su mensaje con un agradecimiento al monarca marroquí: “Gracias al muy respetado Mohamed VI, rey de Marruecos. Qué gran honor. Espero poder recorrer toda esta gran carretera algún día. Espero que sea pronto”, ha concluido.