La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha comunicado este viernes la liberación de cerca de 16.400 millones de euros en fondos de cohesión y de recuperación destinados a Hungría, que habían quedado bloqueados por la deriva antidemocrática del anterior Ejecutivo encabezado por Viktor Orbán.
“Sólo han pasado unas semanas, pero podemos ya sentir un fuerte aire de cambio en toda Hungría”, ha señalado Von der Leyen en una comparecencia ante la prensa en Bruselas, en la que ha estado acompañada por el nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar. El dirigente húngaro ha calificado el pacto de “muy importante” para su país y ha asegurado que colaborará con la Unión “en interés del pueblo húngaro y de los ciudadanos europeos”.
La responsable del Ejecutivo comunitario ha subrayado el alcance del compromiso político sellado con el nuevo Gobierno de Budapest, que establece la base para reformas de calado en ámbitos esenciales para salvaguardar el Estado de derecho y blindar el uso correcto de los recursos europeos, con especial atención a la lucha contra la corrupción.
“Hemos acordado una base sólida y segura. Por ello, sujeto a las reformas que están siendo adoptadas y a las inversiones puestas en marchar, me alegra anunciar que podemos desbloquear 10.000 millones de euros para Hungría”, ha indicado Von der Leyen, en alusión a los recursos vinculados al plan de recuperación nacional, que según la normativa comunitaria deben ejecutarse antes de que concluya agosto para que Budapest no pierda este respaldo financiero.
Además, Von der Leyen ha avanzado que se reactivarán otros fondos que seguían congelados: en particular, 4.200 millones de euros de cohesión paralizados por el mecanismo de condicionalidad que frena los pagos cuando se considera que existe riesgo para el Estado de derecho, así como otros 2.200 millones asociados a cambios normativos destinados a restaurar derechos fundamentales, entre ellos la libertad académica.