El responsable de Climatología de Aemet en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez Mora, ha defendido este lunes en el Congreso que la información remitida el 29 de octubre de 2024 a la Generalitat durante la dana era “suficiente” para haber activado con antelación el sistema de avisos a la ciudadanía, antes del envío del mensaje ES-Alert.
Ha explicado que, en sus intervenciones ante el Centro de Coordinación Operativo Integrado (CECOPI), advirtió en repetidas ocasiones de las lluvias torrenciales que se estaban registrando en las cabeceras de los barrancos, pero que “nadie” atendió a sus avisos.
Ante la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados sobre la dana, Núñez ha rememorado que el aviso rojo emitido a las 7.36 horas ya alertaba de “daños muy graves o catastróficos” y que la acumulación “podía darse en dos o tres horas”. Además, ha recalcado que el umbral de 180 litros por metro cuadrado en 12 horas fijado por el plan de inundaciones de la Comunitat Valenciana “no es un máximo, como dijo el señor Mazón. Umbral no es más o menos, como dijo César Sánchez, y umbral no es 100 litros, como dijo Pérez Llorca hace 12 días”. A su juicio, a las 17.00 ya estaba “claro que media provincia de Valencia estaba inundada y ahí nadie tomaba decisiones”, lo que ha descrito como una “falta de liderazgo y de toma de decisiones tremenda”. “Desde el primer minuto se estaba diciendo que la situación era muy grave, pero ahí no se tomaban decisiones”, ha insistido.
Respecto a las palabras de Mazón a mediodía del 29 de octubre —cuando aseguró que la tormenta se desplazaba hacia Cuenca y que escamparía a las seis—, Núñez ha precisado que no le sorprendió el contenido, sino “la hora”, ya que “faltaban más de seis horas de aviso rojo y faltaba lo peor”. Ha recordado que a las 12.00 él mismo concedió una entrevista a À Punt Radio en la que avisó de que había zonas de sierra con “más de 200 litros acumulados” y de que en episodios de gota fría con precipitaciones en el interior los ríos y barrancos pueden bajar “muy crecidos”, siendo “las más peligrosas porque el agua corre y arrastra coches”.
Ha añadido que, en torno a las 19.00 horas, en el CECOPI ya se estaba discutiendo el envío del ES-Alert, antes incluso de la llamada oficial sobre la presa de Forata que la Generalitat presentó como desencadenante del aviso. Lo ha relatado al hilo de una grabación de un minuto que hizo con su teléfono móvil: “Saqué el móvil para grabar lo de Forata, pero cuando lo puse ya estaban hablando del ES-Alert”. El meteorólogo ha confirmado, a preguntas del PSOE, que el debate sobre el aviso a la población se prolongó al menos desde las 19.00 hasta las 20.11, momento en el que finalmente se remitió el mensaje.
Críticas a la gestión de la emergencia y al relato político
En su comparecencia, Núñez ha señalado que, cuando le daban la palabra durante la reunión, informaba de las lluvias en las cabeceras del barranco del Poyo, pero que “nadie” le prestaba atención, mientras que las primeras víctimas del barranco de Pelos se conocían ya a las 17.10. Ha recalcado que la emergencia “nunca se gestionó de forma preventiva”. “Gestionar una emergencia de forma reactiva cuando el agua ya está en los cauces es como intentar curar un cáncer cuando hay metástasis”, ha manifestado.
El jefe de Climatología valenciano ha rebatido también un comunicado del PP fechado el 5 de febrero en el que se sostenía que Aemet había elevado el umbral del aviso rojo de 180 a 350 litros por metro cuadrado. Durante su intervención, ha mostrado el documento que “todavía está colgado en la web del PP” y ha asegurado que “todo lo que hay ahí está equivocado”. Ha precisado que los umbrales no se han modificado desde el 31 de mayo de 2022 y ha apuntado que la diferencia con Grazalema —localidad que sufrió fuertes lluvias el pasado febrero— se debe a la existencia de dos grandes zonas de aviso en España, con umbrales distintos para el área mediterránea y para el resto del territorio.
Por otro lado, el portavoz de Vox en la comisión, Ignacio Gil Lázaro, ha acusado a Núñez de actuar como “portavoz oficioso” de “las tesis” del Gobierno desde el día siguiente a la tragedia, de haber incurrido en contradicciones y de no haber sido “fiel a la verdad” al declarar ante la jueza que desconocía de dónde obtuvo Mazón los datos sobre Cuenca y las seis de la tarde. Según ha expuesto Gil Lázaro, el informe de la Generalitat remitido al juzgado sostiene que fue el propio Núñez Mora quien respondió con un “eso sí” a una llamada de Emergencias a las 11.26 horas en la que se le preguntó expresamente por ese pronóstico.
“No diré nunca que usted es el responsable de la tragedia, pero sí digo que ni la AEMET ni la Confederación Hidrográfica cumplieron diligente y debidamente su función”, ha remachado el representante de Vox, que ha otorgado relevancia al informe de la Guardia Civil entregado al juzgado, donde, según ha citado, se concluye que “Aemet no alertó en tiempo real del fenómeno que se avecinaba”.
Núñez ha contestado sobre ese informe de la Guardia Civil, del que ha afirmado que “es un informe totalmente equivocado, de principio a fin”, elaborado por “alguien que no sabe de meteorología”. “La Guardia Civil se equivocó, señoría, como me equivoco yo y como se equivoca usted”, ha replicado.
Denuncia “acoso” y pide recuperar la confianza en Aemet
El meteorólogo ha relatado el “acoso” que asegura sufrir desde que el 15 de noviembre de 2024 Mazón le señalara en las Cortes Valencianas. “Estaba muy asustado, tuve que irme de Valencia ese día”, ha señalado. Ha enumerado los insultos que afirma haber recibido desde entonces —“mentiroso, irresponsable, incompetente” en ruedas de prensa de la Generalitat, “meteorólogo espía sanchista” por un conseller, “jefe de la lluvia” por el expresidente Mazón— y ha añadido que el abogado del entonces secretario autonómico de Emergencias de la Comunidad Valenciana, Emilio Argüeso, hoy investigado, llegó a solicitar a la jueza un examen psiquiátrico-neuronal sobre él. “Se lo disculpo, si estuviera investigado por unos delitos, quizá procedería igual”, ha indicado.
En otro momento de su intervención, Núñez ha reclamado que se restituya la confianza de la población en Aemet. “Si alguien con autoridad dice que somos unos negligentes, los ciudadanos no van a confiar en nosotros, y eso tiene consecuencias directas en la seguridad de la gente cuando llueve”, ha advertido.
Asimismo, ha planteado la creación de un centro estatal permanente de vigilancia de riesgos en el que colaboren meteorólogos, hidrólogos, gestores del riesgo y comunicadores de crisis, con estructuras similares en las comunidades autónomas, tomando como referencia el modelo ya operativo para incendios forestales en Valencia. “Las infraestructuras no necesariamente salvan vidas. Salvan el hacer un aviso y decir a la gente que suba a plantas altas”, ha concluido.