La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha reiterado este martes ante el pleno de la Rada Suprema de Ucrania el respaldo de España a la aspiración de Kiev de integrarse en la Unión Europea, defendiendo que, dado que el país “está preparado y cumple las condiciones”, “deberían abrirse las compuertas cuanto antes”.
Armengol se ha desplazado a Ucrania acompañada por varios miembros de la Mesa del Congreso, tras la invitación cursada por el presidente del Parlamento ucraniano, Ruslan Stefanchuk. La delegación la completan las vicepresidentas Esther Gil de Reboleño (Sumar) y Marta González (PP), así como los secretarios Isaura Leal (PSOE), Guillermo Mariscal (PP) y Carmen Navarro (PP).
La jornada en la sede del Parlamento ucraniano ha arrancado con un acto de homenaje y ofrenda floral a los diputados y trabajadores de la Rada fallecidos en la guerra. A continuación, Armengol ha firmado en el libro de Invitados de Honor de la Verjovna Rada y ha mantenido un encuentro con Stefanchuk antes de dirigirse a la Cámara. Para esta tarde, tiene previstas reuniones con la primera ministra, Yulia Sviridenko, y con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
La unidad europea como guía de actuación
Durante su discurso, la presidenta del Congreso ha subrayado que intervenir ante la Cámara ucraniana supone “un profundo honor”, al tratarse de un “símbolo de la soberanía democrática de Ucrania y de la expresión legítima de la voluntad de un pueblo que ha decidido, con valentía y dignidad, defender su libertad frente a la agresión” rusa.
Armengol ha sostenido que la Unión Europea mantiene “el fuerte apoyo a Ucrania” y que “la unidad dentro de la UE debe guiar” la respuesta común en los próximos meses. Ha remarcado, además, que España es el cuarto Estado miembro con mayor número de ciudadanos ucranianos bajo protección temporal y que, desde el inicio de la invasión, ha dado acogida a 345.000 ucranianos y ucranianas.
“España, como no podía ser de otra forma, apoya plenamente la candidatura de Ucrania para unirse a la UE”, ha enfatizado Armengol, que ha presentado la perspectiva de adhesión como “el síntoma más palpable del apoyo inquebrantable de la Unión a la libertad, independencia y soberanía de Ucrania”. Por ello, ha instado a Ucrania a “seguir perseverando” para que esa perspectiva termine siendo “irreversible”.
Una paz justa, sin recompensa al agresor
Asimismo, la presidenta del Congreso ha pedido seguir implicando a terceros países con el objetivo de lograr “un alto el fuego y una paz justa y duradera acorde con el derecho internacional”.
“La paz debe ser justa, no una recompensa al agresor, ya que las fronteras no pueden modificarse por la fuerza, y ha de ser duradera, no una pausa entre dos guerras”, ha avisado, antes de remarcar que “no pueden dictarse decisiones sobre Ucrania sin Ucrania” ni plantearse debates sobre la seguridad del continente europeo “sin los europeos”.
Armengol ha apelado a comprometerse “una vez más” con la defensa “a ultranza” de la Carta de Naciones Unidas y de los principios de independencia, soberanía e integridad territorial, en un contexto en el que, ha alertado, el derecho internacional “está en entredicho”.
La representante española ha incidido en que la agresión contra Ucrania “no solo es un problema de Europa”, sino “una agresión mundial” contra un sistema de valores y un orden que protegía los derechos humanos. También ha recalcado que Rusia tendrá que asumir “la responsabilidad de su agresión” y ha precisado que España impulsa que la Comisión Internacional de Reclamaciones y el Tribunal Especial para el Crimen de agresión contra Ucrania comiencen a funcionar “cuanto antes”, porque “defender a Ucrania es, en todo momento, defender la democracia”.
Condena de las atrocidades y apoyo total de España
Armengol ha transmitido, en nombre del Congreso y del conjunto de la ciudadanía española, “respeto, admiración y solidaridad” con Ucrania, insistiendo en que el respaldo de España es “completo”. “España ha apoyado a Ucrania, sin fisuras, desde el principio de este conflicto”, ha afirmado, lamentando una “injusta y terrible guerra” que ya ha entrado en su quinto año.
La presidenta de la Cámara Baja ha condenado las “atrocidades” perpetradas por Rusia y ha puesto en valor la “resiliencia y resistencia” de la sociedad ucraniana. Ha recordado también que la población ha logrado sobreponerse a “un invierno helador y durísimo”, “a oscuras, sin gas, sin calefacción, con las infraestructuras energéticas destruidas y ataques a zonas residenciales”.
En este escenario, ha detallado que los ataques y bombardeos rusos han provocado la destrucción del 70% de la capacidad eléctrica del país y ha expresado su “total repulsa” ante los últimos ataques indiscriminados de Rusia contra ciudades ucranianas, que han dejado “de nuevo, sin electricidad a miles de residentes”.