El Ministerio de Defensa ha puesto en marcha una investigación interna sobre el incidente que, según ha denunciado la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), se produjo el pasado 21 de mayo en uno de los campos de tiro de la base madrileña de El Goloso, durante una jornada de instrucción en la que tomaba parte personal del Regimiento de Infantería 'Asturias' número 31.
Fuentes del departamento que encabeza Margarita Robles han confirmado a Europa Press la apertura de estas pesquisas después de que ATME difundiera un comunicado en el que advertía de la existencia de “contradicciones” en el relato de lo ocurrido y reclamaba que se esclarecieran todos los extremos relacionados con este episodio.
De acuerdo con los datos trasladados por ATME, mientras los militares realizaban “tiro en seco” a la espera de su turno para efectuar fuego real, se habrían registrado “dos disparos involuntarios”, uno de los cuales podría haber “impactado o rozado en la cara de uno de los militares que, en ese momento, se encontraban parcheando blancos y recogiendo vainas en la línea de tiro”.
La asociación ha pedido formalmente al Ministerio que le remita por escrito un informe detallado con todos los pormenores del suceso, el número de efectivos lesionados, su situación actual, las medidas de seguridad previstas antes y durante la instrucción, así como “cualquier incidencia detectada en su cumplimiento”.
“La transparencia en este tipo de situaciones resulta imprescindible para garantizar la seguridad del personal y la correcta aplicación de los procedimientos de instrucción y adiestramiento”, subrayan desde ATME, que considera que este caso, al igual que muchos otros que no llegan a conocerse públicamente, vuelve a evidenciar que la carrera militar es “una actividad de riesgo”.
En este contexto, el colectivo aprovecha para reiterar su exigencia de que se reconozca la condición de profesión de riesgo tanto al personal incluido en el régimen general de la Seguridad Social como a quienes pertenecen a clases pasivas y a los militares temporales que, al concluir su compromiso, se reincorporan a la vida civil.