Tres muertos, una tránsfuga y una moción de censura: ¿qué está pasando en el Ayuntamiento de Lugo?

La moción de censura impulsada por el PP y respaldada por una edil no adscrita agudiza el enfrentamiento entre gobierno y oposición a un año de las elecciones municipales

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Candia con sus ediles y Reigosa | Carlos Castro

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El ambiente está caldeado en la política lucense. Una moción de censura en el Ayuntamiento de Lugo, bastión socialista desde hace casi tres décadas, amenaza con devolver el consistorio a las manos del Partido Popular tras 27 años. 

Los 'populares' presentaron ayer miércoles el escrito para desalojar al PSdeG tras reunir las 13 firmas exigidas gracias al respaldo de María Reigosa, una socialista tránsfuga actualmente edil por el grupo de los no adscritos. Un envite que los socialistas encajan tras años de infortunios en el seno de la formación que se traducen en tres trágicas muertes que han debilitado a cuentagotas al partido.

Tras este movimiento, la 'popular' Elena Candia quedará investida, salvo giro inesperado, como alcaldesa de Lugo el próximo 7 de mayo. El revuelo ha sido tal que en la mañana del miércoles la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, llegó a desplazarse hasta Lugo para arropar al equipo de gobierno municipal y acusó directamente al líder regional del PP, Alfonso Rueda, de permitir lo que calificó de "atropello democrático”.

También la portavoz del ejecutivo local, la socialista Ana González Abelleira, arremetió contra “el PP de siempre”, al que llegó a acusar de “comprar una moción de censura” que esconde más de lo que parece.

Tres socialistas fallecidos

La sucesión de fatalidades entre los socialistas se remonta a 2024, cuando la entonces alcaldesa lucense, Lara Méndez, abandonó el cargo apenas ocho meses después de su investidura para incorporarse al proyecto autonómico. Su sucesora, Paula Alvarellos, falleció en 2025 de un infarto tras menos de un año al frente del Ayuntamiento.

La situación se agravó meses después con la muerte del concejal Pablo Permuy, responsable de Recursos Internos y considerado uno de los principales apoyos del gobierno municipal.

Su ausencia obligó a una reorganización urgente del equipo y abrió la puerta a la incorporación de María Reigosa, un relevo que llegó en un contexto ya inestable, quien finalmente acabó rompiendo con el PSOE en enero y dejando el grupo municipal en marzo.

La cadena de contratiempos continuó con el reciente fallecimiento de la concejala Olga López, un nuevo golpe que terminó de tensionar todavía más la mayoría municipal.

Cómo se cubre la baja de un concejal fallecido

En caso de tal desafortunao suceso, el artículo 182 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) establece que:

"En el caso de fallecimiento, incapacidad o renuncia de un concejal, el escaño se atribuirá al candidato o, en su caso, al suplente de la misma lista a quien corresponda, atendiendo a su orden de colocación"

En los municipios españoles, los concejales se eligen mediante listas cerradas de partido. Por tanto, cuando uno de ellos fallece:

  • El acta pasa al siguiente candidato de la lista electoral con la que concurrió ese partido en las elecciones municipales.
  • La sustitución la gestiona la Junta Electoral Central o la junta electoral correspondiente.
  • El nuevo concejal debe aceptar formalmente el cargo y tomar posesión en el pleno municipal.

¿Qué ocurre si no quedan suplentes en la lista?

  • El partido puede quedarse con un concejal menos.
  • En algunos casos excepcionales, pueden aplicarse mecanismos previstos en la ley electoral para cubrir vacantes, aunque depende del tamaño del municipio y de la situación concreta.

Diferencias con sus compañeros

El paso de Reigosa por el gobierno local ha estado marcado por la confrontación constante con su propio grupo político. Asumió responsabilidades como concejala de Medio Rural, un cargo que abandonó meses después al alegar incompatibilidad con su puesto en Costas, donde ejerce como funcionaria.

Tras varios desencuentros públicos con la dirección del partido, respaldó en un pleno la aprobación de diversas propuestas impulsadas por la oposición, rompiendo la disciplina interna y evidenciando su distanciamiento con el PSOE gallego. Poco después formalizó su salida de la formación y pasó a desempeñar su labor como concejala no adscrita.

Aunque facilitó la aprobación de los últimos presupuestos municipales, en la mayoría de votaciones posteriores alineó su posición con el PP, lo que alimentó las primeras especulaciones sobre una posible moción de censura en el Ayuntamiento.

Un cargo para Reigosa

Pese a todo, el PP defiende la “legitimidad” de la iniciativa y sostiene que no responde a una operación de carácter oportunista, sino a lo que considera una situación de “inacción” por parte del gobierno municipal. La dirección del PPdeG, con Alfonso Rueda en estos momentos de viaje oficial en China, y la número dos del partido, Paula Prado, al mando, ha avalado la operación alegando que los 'populares' fueron la lista más votada y tienen “derecho” a gobernar.

En este sentido, la concejala no adscrita aseguró por su parte que el debate público se está utilizando para desviar la atención de lo que considera el verdadero problema del Ayuntamiento: la falta de gestión y la parálisis institucional.

Sin embargo, sus antiguos compañeros de partido no comparten la misma lectura sobre lo ocurrido. Socialistas y también nacionalistas han cuestionado una reciente convocatoria publicada por la Consellería de Medio Ambiente, al considerar que dicho puesto “parece diseñado a medida” para esta edil.

Lara Méndez, quien acutalmente ocupa el cargo de número 'dos' del PSdeG, ha advertido de que, si se demostrara que la plaza responde a un beneficio concreto para la concejala próxima al PP, “no estaríamos ante una decisión política, sino ante un caso de corrupción”.

En la misma línea, el portavoz del BNG en Lugo, Rubén Arroxo, ha afirmado que no descartan consecuencias judiciales derivadas de este proceso, aludiendo tanto a la dirigente provincial del PP, Elena Candia, como a la concejala no adscrita.

El puesto corresponde a una comisión de servicios como jefe de Litoral en Lugo, para la que Reigosa reúne los requisitos establecidos. Desde la Xunta han rechazado cualquier relación entre la convocatoria y la situación política municipal. El Ejecutivo autonómico insiste en que la publicación responde a criterios administrativos ordinarios y niega que guarde relación con la posible moción de censura en el Ayuntamiento.

El PP critica una situación de “inmovilismo” y “debilidad”

El actual alcalde de Lugo, el socialista Miguel Fernández, acusó el miércoles a Candia de haber "utilizado tres muertes y una tránsfuga para asaltar la alcaldía de Lugo". Según el regidor, el objetivo último de Candia no sería únicamente asumir el gobierno local, sino reforzar su posición de cara a futuras aspiraciones políticas dentro de la provincia

Por su parte, Elena Candia defendió la moción de censura en línea con los argumentos de Reigosa, argumentando que responde a la “debilidad” y al “inmovilismo” del actual gobierno de coalición entre socialistas y nacionalitas. 

Conviene recalcar que esta no es la primera vez que la dirigente 'popular' alcanza posiciones de poder mediante alianzas surgidas de fracturas internas en el socialismo gallego. En 2015, Candia fue elegida presidenta de la Diputación de Lugo gracias al respaldo del entonces alcalde socialista Manuel Martínez, enfrentado con su partido tras no haber sido designado para ese cargo.

Aunque la etapa fue breve. Apenas tres meses después, Martínez retomó su vínculo con el PSOE y apoyó una moción de censura que devolvió el control de la institución provincial a los socialistas.

Posteriormente asumió la presidencia provincial del PP tras imponerse en un proceso interno a Raquel Arias, se trasladó a Lugo y se presentó como candidata a la Alcaldía en 2023. Logró 12 concejales, quedándose a escasos votos de la mayoría absoluta, fijada en 13, y fuera del gobierno municipal. Ahora, la moción de censura le abre la puerta del despacho de Alcaldía.