Rajoy insta a Europa a cuidar su alianza con EEUU y divide el mapa global entre democracias y dictaduras

Rajoy reclama a Europa reforzar la OTAN y su alianza con EEUU, alerta del populismo y defiende las democracias frente a Rusia, China y las dictaduras.

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El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy  durante la presentación del libro "El arte de gobernar". A 14 de enero de 2025 en Sevilla, Andalucía (España).  Francisco J. Olmo - Europa Press

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy durante la presentación del libro "El arte de gobernar". A 14 de enero de 2025 en Sevilla, Andalucía (España). Francisco J. Olmo - Europa Press

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El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha defendido este miércoles que Europa “haría bien” en “mantener” la OTAN y “una buena relación con Estados Unidos”, al tiempo que ha planteado la escena internacional como una pugna entre “democracias y dictaduras”.

Durante el “II Encuentro de Geopolítica” organizado por “IESE Business School”, el exjefe del Ejecutivo ha examinado el contexto geopolítico actual y ha alertado de que “el populismo es el gran enemigo que tienen las democracias”. Ha descrito este fenómeno como una “técnica de marketing” que puede ser de “extrema derecha, de extrema izquierda, de extrema nada, y siempre de extrema estupidez”.

En su análisis, ha precisado que “el populista” suele apelar a “la casta”, adopta una postura “adanista” —considerando que nada de lo anterior sirve— y se apoya en el “hiperliderazgo”. A su juicio, el aspecto más inquietante es que para estas corrientes la separación de poderes y la independencia de los jueces resultan “una cosa muy molesta”. “La democracia no es solo votar. La democracia son todos los valores que la conforman”, ha remarcado.

Valores europeos y bloques geopolíticos

Al referirse al tablero internacional, Rajoy ha situado sin matices a España y al resto de Europa en el lado de las democracias liberales, frente a regímenes como los de Rusia o China. “Rusia hoy es una dictadura, como lo fue prácticamente siempre”, ha sostenido, apuntando que la invasión de Ucrania constituye “la mayor ruptura del orden internacional”.

El exmandatario ha reclamado que la Unión Europea avance hacia una política exterior y de defensa verdaderamente común para poder tener peso frente a potencias como Estados Unidos, China o Rusia. “O vamos todos juntos o no existimos”, ha sentenciado, insistiendo en que “la democracia son valores superiores” como el pluralismo y una justicia independiente.

Relación con Estados Unidos y papel de la OTAN

Rajoy ha descrito a Estados Unidos como la histórica “cabeza de las democracias” y pieza esencial del eje trasatlántico, insistiendo en la conveniencia de que Europa conserve una “buena relación” con Washington y refuerce la OTAN.

Aun admitiendo una “situación singular” y una reciente “crisis de confianza” en la Casa Blanca, se ha mostrado convencido de que este contexto es pasajero y “no se va a perpetuar”, apoyándose en la fortaleza institucional del sistema democrático estadounidense.

También ha respaldado las demandas de EE.UU. para que los socios europeos incrementen su gasto militar, argumentando que el verdadero desafío estratégico de Washington es China y no Rusia. Por ello, ha defendido que Europa asuma mayores responsabilidades y financie su propia seguridad en conflictos como el de Ucrania.

En esta línea, ha recordado que durante su etapa en La Moncloa fue recibido sin problemas por dirigentes tan distintos como el demócrata Barack Obama y el republicano Donald Trump, algo que atribuye a evitar los “insultos” y a “llevarse bien con todo el mundo, que es lo que debe hacer un buen presidente”, ha indicado.

Crisis política, redes sociales y calidad de la democracia

Rajoy ha mostrado su inquietud por la dificultad de incorporar “gente competente” a la vida pública, comparando la situación actual con el “gran nivel” que, en su opinión, se dio durante la Transición. “La política necesita gente que no necesite de la política”, ha defendido, lamentando que el “escarnio” sobre el patrimonio de los cargos y las críticas en redes —a las que califica como “paraíso de los energúmenos”— disuadan a profesionales del sector privado.

“La palabra se ha degradado”, ha concluido, denunciando que en el debate público se han impuesto los “aspavientos exagerados y la teatralización” frente a los argumentos y la ironía. Asimismo, ha reivindicado el respeto institucional. “El Parlamento no es un bar, aunque algunos lo crean”, ha apostillado.

Inmigración y consensos internos

En materia migratoria, el expresidente ha pedido recuperar los “grandes consensos nacionales” y ha rechazado tanto las regularizaciones masivas como las “afirmaciones grotescas” de expulsiones generalizadas. “Es absolutamente imprescindible que venga gente de fuera, porque hay muchos trabajos que no lo van a hacer los españoles”, ha sostenido, reclamando una política equilibrada y realista.

El “rescate” de 2011 y las decisiones económicas

Al rememorar su etapa en el poder, ha puesto el foco en las presiones recibidas en 2012 para que España solicitara un rescate financiero. “Toda Europa quería que pidiéramos el rescate, y solo hubo una persona que me dijo que era un disparate, que era la señora Merkel”, ha recordado sobre la entonces canciller alemana, de la que ha dicho que es “de lo mejor que ha visto” en política. Ha precisado que acudir a ese rescate habría supuesto que el país perdiera su “soberanía económica”.

“Un político nunca puede ignorar la realidad. La realidad ignorada acaba su venganza”, ha señalado. Como ejemplo, ha mencionado la nacionalización de entidades financieras durante su mandato: “Si nos hubiéramos comportado como doctrinarios, España hubiera quebrado”. “A veces, la mejor decisión es no tomar ninguna decisión”, ha concluido.