Un responsable de la OTAN sostiene que la presión sobre Rusia es la única vía para llevar a Putin a una paz justa

Javier Colomina afirma que aumentar la presión sobre Rusia es hoy la única vía para llevar a Putin a negociar una paz justa y duradera en Ucrania.

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El representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur y subsecretario general adjunto de la OTAN para Asuntos Políticos y Política de Seguridad, Javier Colomina. Fernando Sánchez - Europa Press

El representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur y subsecretario general adjunto de la OTAN para Asuntos Políticos y Política de Seguridad, Javier Colomina. Fernando Sánchez - Europa Press

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El representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur y subsecretario general adjunto para Asuntos Políticos y Política de Seguridad, Javier Colomina, ha reivindicado intensificar la presión sobre Rusia como la “única” vía en estos momentos para conseguir que el presidente ruso, Vladimir Putin, se siente a negociar una paz “justa” y “duradera”.

“Aumentar la presión sobre Rusia sigue siendo hoy la única manera de llevar a Putin a la mesa de negociaciones con el fin de alcanzar una paz justa y duradera”, ha señalado este viernes en el foro económico ‘Wake Up, Spain! Wake Up, Europe!’, organizado por ‘El Español’ en Madrid.

Colomina ha subrayado que, mientras Ucrania “busca la paz”, Rusia no ha mostrado “ninguna intención de detenerse”, alertando de que el desenlace de la guerra “tendrá sin duda consecuencias de gran alcance”.

“Rusia depende de las tropas, las armas y las municiones de Corea del Norte, así como de la tecnología de doble uso de China y el apoyo de otros actores facilitadores como Irán”, ha indicado, remarcando que “esto ilustra los estrechos vínculos entre la seguridad euroatlántica y la global”.

En esta línea, ha advertido de que “permitir” que Rusia “triunfe” en Ucrania “fortalecerá a sus aliados” y “tendrá repercursiones mundiales más allá” del territorio ucraniano y del espacio euroatlántico.

Ha descrito además el complejo contexto internacional y ha identificado tres ejes clave de respuesta: reforzar la inversión en Defensa, ampliar la capacidad productiva de la industria militar europea y sostener el apoyo a Ucrania.

“TENEMOS MUCHO QUE APRENDER DE UCRANIA”

En este marco, ha reiterado el respaldo de la OTAN a Ucrania para que “pueda defenderse de Rusia en el presente”, para que esté “en una posición sólida para cualquier negociación de paz” y para que pueda “disuadir cualquier agresión rusa en el futuro”. “Los aliados europeos y Canadá están ahora a la cabeza del apoyo militar a Ucrania”, ha recalcado.

Ha añadido que “todos deseamos que la guerra termine lo antes posible y por eso hemos apoyado desde el principio el proceso negociador liderado por Estados Unidos”, defendiendo que “la seguridad es un pilar esencial para la prosperidad”.

Colomina ha rememorado que, gracias a la denominada Lista de Requisitos Prioritarios de Ucrania (PURL, por sus siglas en inglés) —una iniciativa de la OTAN para que países europeos adquieran armamento estadounidense destinado a la defensa militar de Ucrania—, se ha logrado suministrar hasta la fecha el 75% de los misiles para las baterías Patriot empleadas por Kiev y el 90% de los misiles utilizados en otros sistemas de defensa aérea.

Al mismo tiempo, ha definido como “bidireccional” la cooperación con Ucrania, resaltando que “nadie conoce mejor” que el propio país las capacidades militares rusas, las tácticas para afrontar la guerra con drones, las formas de innovar y producir lo que se necesita “urgentemente” en el frente y las estrategias para preservar la resistencia social. “Tenemos, sin duda, mucho que aprender de Ucrania”, ha rematado.