Tras meses de bloqueo, la pasarela para que los mutualistas alternativos pasen al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social está más cerca de su aprobación.
¿Cuándo podría aprobarse? Superada la Comisión, la iniciativa será examinada en el Pleno del Congreso en la semana del 10 de junio (miércoles o jueves).
¿Tiene los votos? En Comisión fue respaldada por PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y Coalición Canaria. No tuvo ningún voto en contra. Y aunque PP, Vox y Junts suman mayoría para bloquearla, todas las fuentes consultadas dan por hecho que no pondrán impedimento.
¿Y a partir de ahí? Iniciará su trámite en el Senado, donde se someterá al mismo examen en fase de ponencia, comisión y Pleno. Allí el PP cuenta con mayoría absoluta y controlará cada cambio que realice. La iniciativa volverá al Congreso para la votación de las enmiendas aprobadas en el Senado (o las que la Mesa del Congreso autorice, ya que ha bloqueado enmiendas de otras iniciativas en virtud de los vetos del Gobierno que la Mesa del Senado decide no aceptar).
Así llega la pasarela, tras las enmiendas los cambios introducidos en ponencia y Comisión:
¿Quién puede acceder? La pasarela queda abierta a todo mutualista sin límites temporales, siempre que no tenga posibilidad de acceder a una pensión de jubilación de la Seguridad Social por no tener el período mínimo cotizado ni sea ya pensionista (salvo pensión de viudedad).
El Gobierno vetó una enmienda de PP y Junts que permitía el acceso a mutualistas que ya tuvieran reconocido el acceso a una pensión. Justifican su rechazo en que la pasarela está diseñada para facilitar el reconocimiento de una pensión, no para mejorarlas a quienes ya disponen de esa posibilidad.
¿Cómo se hace la equiparación? Sumando todas las aportaciones y equiparándolo a la base mínima de cotización –su actualización año a año queda pendiente por determinar--, a la que se aplica un coeficiente reductor del 0,77. Esta reducción, que maximiza las aportaciones, se justifica para tener en cuenta beneficios propios de la Seguridad Social de los que los mutualistas no se han beneficiado.
Reconocimiento 1 a 1 (para los mayores). A la hora de calcular la cuantía de la pensión, los mutualistas que cuenten con 52 años o más a 31 de diciembre de 2026 tendrán reconocido como mes cotizado en la Seguridad Social cada mes completo dado de alta en la mutualidad.
Tributación exenta. La recuperación de las aportaciones para su traspaso a la Seguridad Social quedará exenta de tributación.
Equiparación de cuotas (incluidas las reducidas). Con el fin de evitar situaciones de precariedad, la reforma prevé que los mutualistas estén exigidos al pago de aportaciones equiparables a las cuotas de la Seguridad Social. Una enmienda introducida por PP y Junts prevé que también puedan acogerse a las reducciones previstas en el RETA.
Rescate de años cotizados. Se permite reconocer años de cotización a antiguos mutualistas que perdieran sus aportaciones al salirse del sistema antes de su transformación en uno de capitalización y no alcancen 15 años de cotización en la Seguridad Social. Los convenios que firmen podrán reconocer hasta cinco años de cotización adicional.
Fin de la alternatividad en 2028. Se retrasa un año el fin de la alternatividad para nuevos cotizantes, con el compromiso del Gobierno de presentar antes de esta fecha un estudio que analice este régimen, atendiendo el número de personas acogidas a la pasarela, la incidencia del sistema de cotización por ingresos reales y la equiparación de prestaciones.
Informe de transparencia. Las mutuas deberán remitir dos veces al año un informe con la evaluación de sus fondos, las operaciones realizadas y su valor actual. También deberán facilitar a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones la documentación necesaria para comprobar sus estados financieros y contables y la evolución de los riesgos y la solvencia.
Evaluación. El Gobierno deberá presentar un informe a partir del cual evaluar la continuidad del mutualismo alternativo. La ponencia fechó esta evaluación antes de 2028 y la Comisión aprobó otra enmienda para aplazarlo tres años más. Ambas enmiendas permanecen en el texto y quedará en manos del Senado.