El seguimiento sanitario por el brote de hantavirus vinculado al MV Hondius ya no se limita únicamente a los pasajeros que viajaban en el crucero. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen bajo vigilancia a cinco personas que nunca estuvieron a bordo del barco, pero que podrían haber estado expuestas al virus a través de contactos relacionados con el brote.
La situación refleja el alcance que ha adquirido la investigación epidemiológica abierta tras los casos detectados en el crucero y el seguimiento que distintos países están realizando sobre pasajeros, contactos estrechos y posibles exposiciones secundarias.
Cinco personas bajo vigilancia fuera del crucero
Según la información comunicada por las autoridades sanitarias estadounidenses, el seguimiento afecta a cinco personas que no viajaron en el MV Hondius, pero que podrían haber tenido contacto con personas vinculadas al brote.
El control se desarrolla dentro de los protocolos activados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que incluyen vigilancia de síntomas, rastreo epidemiológico y evaluación del nivel de exposición.
Hasta ahora no se ha informado públicamente de positivos confirmados entre estas cinco personas. Su inclusión en el dispositivo responde a una medida preventiva ante la posibilidad de exposición indirecta vinculada a casos ya detectados.
Los casos confirmados entre los evacuados
Estados Unidos también mantiene seguimiento sobre los ciudadanos repatriados desde Tenerife tras el operativo internacional organizado para evacuar a pasajeros del MV Hondius.
Las autoridades estadounidenses confirmaron un resultado positivo leve en PCR para uno de los pasajeros evacuados y la existencia de otro ciudadano con síntomas compatibles con la enfermedad. Ambos fueron trasladados a instalaciones especializadas en Nebraska para aislamiento, evaluación clínica y seguimiento médico. El resto de evacuados también quedó sometido a protocolos específicos de control sanitario.
Por qué preocupa la transmisión fuera del barco
La principal razón del seguimiento ampliado es la naturaleza de la variante Andes del hantavirus.
Según organismos sanitarios internacionales, se trata de la única cepa con capacidad documentada de transmisión entre personas, a diferencia de otras variantes del virus, habitualmente asociadas al contacto con roedores infectados o con entornos contaminados.
Esa circunstancia explica que las investigaciones no se limiten a quienes estuvieron físicamente en el crucero y alcancen también a contactos posteriores considerados de riesgo.
Los protocolos contemplan seguimiento prolongado debido al periodo de incubación asociado a la enfermedad.
Un brote con vigilancia internacional
El brote de hantavirus vinculado al MV Hondius ha obligado a activar mecanismos de coordinación internacional entre autoridades sanitarias de varios países.
España mantiene seguimiento sobre pasajeros evacuados y contactos localizados en su territorio. Francia confirmó recientemente un positivo entre sus ciudadanos repatriados. Otros gobiernos europeos también han activado medidas preventivas y controles epidemiológicos.
La Organización Mundial de la Salud y distintos organismos nacionales continúan monitorizando la evolución del brote mientras avanzan las investigaciones para determinar el alcance completo de la exposición y las posibles cadenas de transmisión relacionadas con el crucero.
El caso de las cinco personas vigiladas en Estados Unidos muestra que el seguimiento sanitario ya no se centra únicamente en quienes viajaron en el MV Hondius, sino también en posibles contactos derivados del brote internacional.