La sucesión de terremotos registrada en Granada ha devuelto una pregunta inquietante: ¿cuál ha sido el terremoto más fuerte de la historia de España? La respuesta depende del criterio empleado, porque el seísmo de mayor magnitud no coincide necesariamente con el más mortífero o destructivo.
El mayor terremoto conocido que ha afectado a España fue el ocurrido el 1 de noviembre de 1755 al suroeste del cabo de San Vicente, con una magnitud estimada de 8,5. Sin embargo, su epicentro se localizó en el océano Atlántico, fuera del actual territorio español. La historia demuestra que la magnitud no lo explica todo. La profundidad, la distancia respecto a los núcleos habitados, el tipo de suelo y la resistencia de los edificios pueden hacer que un terremoto moderado resulte más destructivo que otro considerablemente mayor.
Cabo de San Vicente, 1755: magnitud 8,5
El terremoto del 1 de noviembre de 1755, conocido habitualmente como terremoto de Lisboa, alcanzó una magnitud estimada de 8,5 y una intensidad máxima de X.
Su epicentro estuvo en el Atlántico, al suroeste del cabo de San Vicente, pero sus consecuencias llegaron con enorme violencia a España. La sacudida provocó daños en numerosas localidades y generó un tsunami catastrófico que afectó especialmente al golfo de Cádiz.
El catálogo del IGN recoge olas de hasta 13 metros y observaciones desde el Caribe hasta Reino Unido. Fue el mayor terremoto conocido que ha afectado a España, aunque no puede considerarse estrictamente un seísmo con epicentro dentro del territorio nacional.
Dúrcal, Granada, 1954: magnitud 7,8
El 29 de marzo de 1954 se registró al sur de Granada un terremoto de magnitud 7,8. Es la mayor sacudida medida instrumentalmente con epicentro situado bajo territorio español.
Su foco, sin embargo, se encontraba a más de 600 kilómetros de profundidad. Esta circunstancia amortiguó sus efectos en superficie y explica que solo alcanzara una intensidad de V, muy inferior a la de otros terremotos históricos de menor magnitud.
Queralbs, Girona, 1428: magnitud estimada 7,3
El 2 de febrero de 1428, un terremoto de magnitud estimada 7,3 sacudió el Pirineo catalán. Su epicentro se localizó en las proximidades de Queralbs, en Girona, y alcanzó una intensidad de entre IX y X.
El IGN cifra en unas 800 las víctimas y señala que Queralbs quedó destruida. Fue el episodio culminante de una crisis sísmica iniciada en 1427 y continúa siendo uno de los mayores terremotos superficiales conocidos con epicentro en España.
Vega de Granada, 1431: magnitud estimada 6,7
El 24 de abril de 1431, un terremoto de magnitud estimada 6,7 sacudió el sur de Granada. El seísmo alcanzó una intensidad de entre VIII y IX y provocó graves desperfectos en la Alhambra, además de afectar a otras construcciones de la ciudad y su entorno.
El terremoto se produjo durante el reinado nazarí y constituye una de las principales referencias históricas sobre la capacidad destructiva de los seísmos en la Vega de Granada.
Torrevieja, Alicante, 1829: magnitud estimada 6,6
El 21 de marzo de 1829, un terremoto de magnitud estimada 6,6 destruyó Torrevieja y Guardamar del Segura. Alcanzó una intensidad de entre IX y X y causó cerca de 400 muertes.
El IGN lo considera uno de los terremotos históricos mayores y más violentos registrados en la Península. La reconstrucción posterior condicionó incluso el diseño urbano de Torrevieja, con calles más anchas y edificios de menor altura.
Arenas del Rey, Granada, 1884: magnitud estimada 6,5
La noche del 25 de diciembre de 1884, un terremoto de magnitud estimada 6,5 devastó numerosas poblaciones de Granada y Málaga. Su epicentro se situó cerca de Arenas del Rey y alcanzó una intensidad de entre IX y X.
Conocido como el terremoto de Andalucía, causó alrededor de 840 muertes y destruyó o dañó gravemente miles de construcciones. Fue una de las mayores catástrofes naturales de la España contemporánea.
Almería, 1522: magnitud estimada en torno a 6,5
El terremoto ocurrido el 22 de septiembre de 1522 fue uno de los más mortíferos documentados en España. El IGN sitúa su origen en el área de Alhama de Almería y estima que provocó aproximadamente 1.000 muertes.
La ciudad de Almería y otras localidades cercanas sufrieron una enorme destrucción. El catálogo histórico del IGN también recoge una alteración del mar asociada al terremoto, aunque su grado de fiabilidad es limitado.
Baza, Granada, 1531: magnitud estimada entre 6,2 y 6,5
La cuenca de Baza volvió a temblar con enorme violencia en 1531. Según el Instituto Geográfico Nacional, el terremoto causó unas 400 víctimas y destruyó más del 60% de las viviendas de la ciudad.
Se considera uno de los grandes terremotos corticales registrados en la zona central de las cordilleras Béticas. Su magnitud se sitúa dentro del entorno de los grandes seísmos históricos de la región, aunque no existe una medición instrumental directa.
Alhaurín el Grande, Málaga, 1680: intensidad VIII-IX
El 9 de octubre de 1680, un gran terremoto localizado en el entorno de Alhaurín el Grande causó importantes daños en Málaga y en numerosas localidades andaluzas.
El episodio alcanzó una intensidad estimada de entre VIII y IX. También existen referencias históricas a una agitación del mar frente a Málaga, aunque el propio catálogo del IGN considera discutida la posibilidad de que se produjera un tsunami.
La ausencia de una estimación de magnitud suficientemente consolidada impide situarlo con total precisión frente a otros episodios históricos.
Lorca, Murcia, 2011: magnitud 5,1
El 11 de mayo de 2011, un terremoto de magnitud 5,1 y apenas cuatro kilómetros de profundidad sacudió Lorca. Murieron nueve personas y numerosos edificios sufrieron daños.
Su magnitud fue muy inferior a la de los grandes seísmos históricos, pero el epicentro se localizó a unos cinco kilómetros de la ciudad. La escasa profundidad, la proximidad a las viviendas y la vulnerabilidad de algunas construcciones multiplicaron su capacidad destructiva.
Lorca dejó así una de las principales enseñanzas de la sismología: un terremoto no necesita alcanzar una magnitud extraordinaria para causar una catástrofe.
Entonces, ¿cuál ha sido el terremoto más fuerte de España?
El terremoto más fuerte que ha afectado a España fue el del cabo de San Vicente de 1755, de magnitud estimada 8,5, aunque su epicentro estuvo en el Atlántico. El mayor registrado instrumentalmente bajo territorio español fue el de Dúrcal de 1954, de magnitud 7,8, pero su enorme profundidad redujo considerablemente los daños.
Entre los terremotos superficiales más destructivos destacan los de Queralbs, Almería, Torrevieja y Arenas del Rey. Este último confirma además el protagonismo histórico de Granada, la provincia que concentra cuatro de los diez episodios recogidos en esta selección.
El caso de Lorca aporta la lección más reciente: la magnitud es solo una parte de la historia. La profundidad, la cercanía a una ciudad y la resistencia de los edificios pueden ser mucho más determinantes cuando la tierra comienza a temblar.