Los 10 terremotos que han marcado Granada desde 1979: del enjambre al doble 4,8

Granada ha vivido desde 1979 terremotos superficiales, enjambres con miles de movimientos y hasta un excepcional seísmo originado a más de 600 kilómetros de profundidad. De la larga serie de Fuente Vaqueros al doble terremoto de magnitud 4,8 de agosto de 2026, estos son los diez episodios que explican por qué la provincia nunca ha dejado realmente de temblar

5 minutos

Imagen de las consecuencias dejadas por el terremoto de magnitud 7,4 en Pereira, este de Colombia. Europa Press/Contacto/Andres Moreno

Imagen de las consecuencias dejadas por el terremoto de magnitud 7,4 en Pereira, este de Colombia. Europa Press/Contacto/Andres Moreno

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

5 minutos

Más leídas

Los terremotos de magnitud 4,8 registrados en Alhendín y Gójar han devuelto a Granada una sensación conocida. La provincia se encuentra en una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península ibérica y ha atravesado durante las últimas décadas numerosos terremotos y secuencias de pequeños movimientos.

La Granada contemporánea también tiene su propia historia sísmica. Desde 1979, el Instituto Geográfico Nacional ha documentado terremotos en la Vega, la Costa Tropical, la cuenca de Baza y las comarcas de Alhama y el Temple.

Este listado no ordena los movimientos únicamente por su magnitud. También tiene en cuenta su intensidad, duración, localización, percepción social y relevancia para comprender los terremotos que vuelven a afectar ahora al área metropolitana.

La serie sísmica de Fuente Vaqueros de 1979

La serie de 1979 constituye el primer gran episodio sísmico vivido por la Granada democrática y uno de los principales antecedentes de la situación actual.

El catálogo del IGN recoge durante aquellos meses numerosos movimientos distribuidos por la Vega y su entorno. El 20 de junio se produjo uno de magnitud 4,5 al noroeste de Beas de Granada. El 30 de julio tembló el oeste de Alhendín con una magnitud 3,7 y, solo un día después, se registró otro de 3,9 al norte de Gójar.

Los nombres de Alhendín y Gójar ya aparecían, por tanto, en la secuencia granadina hace 47 años. El sismólogo José Morales ha señalado que el episodio de 2026 presenta semejanzas con el de 1979, aunque todavía es pronto para determinar si Granada atraviesa un nuevo enjambre sísmico de características comparables.

El terremoto de Albuñol de 1980

El 30 de mayo de 1980, un terremoto de magnitud 4,0 sacudió el noreste de Albuñol, en la Costa Tropical. El IGN le asigna una intensidad máxima IV.

El movimiento mostró que la actividad sísmica granadina no se limita a la Vega. El litoral y las zonas próximas al mar de Alborán forman parte de un territorio condicionado por la interacción entre las placas euroasiática y africana.

3. Lentegí, 1984: el mayor terremoto superficial durante décadas

El terremoto de Lentegí del 24 de junio de 1984 alcanzó una magnitud 5,0 y se produjo a unos cinco kilómetros de profundidad. Su intensidad máxima fue V.

Es uno de los grandes terremotos instrumentales recientes destacados por el Instituto Geográfico Nacional⁠. Durante décadas fue el terremoto superficial de mayor magnitud registrado en la provincia desde la llegada de la democracia.

La diferencia entre profundidad y magnitud resulta esencial. Un terremoto moderado y superficial puede sentirse con más fuerza y causar mayores efectos locales que otro numéricamente superior originado a cientos de kilómetros bajo tierra.

El terremoto de Atarfe de 1986

El 26 de abril de 1986 se registró al oeste de Atarfe un terremoto de magnitud 4,0, a cinco kilómetros de profundidad y con intensidad máxima V.

Su epicentro anticipaba uno de los puntos que protagonizarían la gran serie sísmica de 2020 y 2021. Atarfe, Santa Fe y Pinos Puente se encuentran en un espacio atravesado por fallas activas capaces de generar numerosos movimientos superficiales.

Agrón vuelve a temblar en 1988

El 5 de diciembre de 1988, un terremoto de magnitud 4,0 y profundidad aproximada de siete kilómetros se localizó al suroeste de Agrón. El movimiento alcanzó una intensidad máxima V.

Agrón y su entorno reaparecerían años después en el catálogo de terremotos relevantes de Granada. La zona se encuentra al sur de la Vega, cerca de otros municipios con actividad recurrente como Ventas de Huelma, Cacín y Santa Cruz del Comercio.

Santa Fe, 1996: un terremoto a un kilómetro de profundidad

El 28 de diciembre de 1996, Santa Fe sufrió un terremoto de magnitud 4,1. Su profundidad fue de apenas un kilómetro y alcanzó intensidad V.

La escasa profundidad favoreció que el movimiento fuera claramente percibido. Este episodio es otro antecedente directo de la serie que, casi 25 años después, concentraría miles de terremotos entre Santa Fe, Atarfe, Pinos Puente y Cúllar Vega.

El terremoto de Agrón de 1997

El 24 de febrero de 1997 se registró al suroeste de Agrón un terremoto de magnitud 4,3 y seis kilómetros de profundidad. El IGN le atribuye intensidad máxima V.

Fue uno de los mayores terremotos superficiales ocurridos en Granada durante los años noventa. También superó al movimiento localizado nueve años antes en el mismo entorno.

Nigüelas, 2010: el mayor por magnitud, pero a 623 kilómetros

El terremoto registrado al sur de Nigüelas el 11 de abril de 2010 ocupa un lugar singular en esta lista. El catálogo del IGN le asigna una magnitud 6,2 y una profundidad de 623 kilómetros, mientras que la documentación sismotectónica del propio organismo lo sitúa en magnitud 6,3.

Es el terremoto de mayor magnitud con epicentro en Granada desde la llegada de la democracia. Sin embargo, su extraordinaria profundidad hizo que sus efectos en superficie fueran muy inferiores a los que cabría asociar intuitivamente a una magnitud superior a 6.

El IGN explica que bajo Granada se producen ocasionalmente terremotos a más de 600 kilómetros de profundidad. En esa misma zona se originó en 1954 el terremoto de Dúrcal, de magnitud 7,8, aunque tampoco tuvo la capacidad destructiva de un movimiento superficial equivalente.

El enjambre de Atarfe y Santa Fe de 2020 y 2021

Entre diciembre de 2020 y agosto de 2021, la Vega de Granada experimentó su gran crisis sísmica contemporánea. El IGN contabilizó más de 3.000 terremotos.

Cinco movimientos consecutivos alcanzaron magnitudes comprendidas entre 4,1 y 4,4. El 23 de enero de 2021 se registró uno de 4,4 al noroeste de Santa Fe. Tres días después se sucedieron terremotos de magnitud 4,2, 4,4 y 4,1. El 28 de enero se produjo otro de 4,4.

Siete meses después, la serie dejó un nuevo terremoto de magnitud 4,5. Los temblores fueron ampliamente sentidos por la población y alcanzaron intensidades máximas V y V-VI. Miles de vecinos salieron de sus viviendas durante las noches de mayor actividad.

Alhendín y Gójar, 2026: dos terremotos de magnitud 4,8

La secuencia iniciada en agosto de 2026 cierra, por ahora, esta historia.

El primer gran terremoto se produjo a las 23.04 horas UTC del 14 de agosto, la 1.04 de la madrugada del día 15 en la España peninsular. Alcanzó una magnitud momento de 4,8, tuvo su epicentro al noreste de Alhendín y fue muy superficial.

El seísmo se sintió en más de 500 localidades de Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha y Madrid. El IGN recibió más de 12.000 cuestionarios ciudadanos y documentó daños no estructurales y caídas de objetos.

El 18 de agosto, Granada volvió a temblar con otro terremoto de magnitud 4,8 y epicentro al noroeste de Gójar. Después se registraron varios movimientos relevantes, entre ellos terremotos de magnitud 3,9, 4,2 y 4,0.

El episodio dejó heridos leves, cientos de llamadas al 112, desalojos preventivos y revisiones de viviendas, edificios públicos y monumentos. Los dos movimientos de Alhendín y Gójar son los mayores terremotos superficiales registrados en Granada desde el de Lentegí de 1984.

Por qué Granada concentra tantos terremotos

La cuenca de Granada es una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península ibérica. Está atravesada por sistemas de fallas activas y sometida a los efectos de la convergencia entre las placas africana y euroasiática.

La mayoría de los terremotos son de magnitud baja y nunca llegan a ser percibidos. Los episodios superficiales próximos a núcleos poblados pueden sentirse con intensidad incluso cuando su magnitud es moderada.

La comparación histórica tampoco permite predecir cuánto durará la secuencia de 2026 ni si se producirá un terremoto mayor. Permite constatar otra realidad: desde la serie de Fuente Vaqueros de 1979 hasta los seísmos de Alhendín y Gójar, la actividad sísmica ha acompañado de manera recurrente a varias generaciones de granadinos.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿Qué procedimientos de emergencia y planes de actuación existen en Andalucía ante terremotos de magnitud similar a los recientes en Granada?

Ante terremotos como los registrados recientemente en la provincia de Granada, Andalucía se apoya en un entramado de planes y procedimientos de protección civil ya existentes: un plan estatal sísmico, la planificación autonómica (Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía y Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico), los planes municipales y los protocolos operativos del 112 y de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA 1‑1‑2).

Marco estatal y autonómico

A nivel estatal, el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo Sísmico, aprobado por Acuerdo del Consejo de Ministros de 26 de marzo de 2010 y publicado por Resolución de 29 de marzo de 2010 (BOE-A-2010-5661), fija la organización y los procedimientos de actuación de los recursos del Estado cuando el terremoto alcanza interés nacional o cuando las comunidades autónomas requieren apoyo.

En el ámbito andaluz, la planificación específica descansa en tres piezas principales:

  • El Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía (PTEAnd), aprobado por Decreto 69/2024, de 4 de marzo, y corregido por la Resolución publicada en el BOJA de 9 de abril de 2024 (enlace BOJA). Establece la estructura general de dirección y coordinación de emergencias de cualquier tipo en la comunidad.
  • El Plan de Emergencia de Andalucía ante el Riesgo Sísmico, que desarrolla de forma específica cómo se actúa en caso de terremotos: cadena de mando, situaciones operativas, recursos disponibles y mecanismos de apoyo a los ayuntamientos. La prensa reciente recuerda que este plan se ajusta a la directriz básica estatal y se activa en distintas fases según la gravedad (artículo en Demócrata).
  • El Plan Estatal y otros planes especiales (maremotos, inundaciones, incendios, etc.), que se coordinan con los planes andaluces en caso de efectos combinados o necesidad de medios estatales.

Fases y “situaciones operativas”

Tanto el PTEAnd como el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico utilizan niveles de activación o situaciones operativas. En el episodio de Granada, la Junta mantuvo el plan sísmico en fase de emergencia, situación operativa 1:

  • La situación 0 (preemergencia) se emplea cuando hay un riesgo probable o se registra actividad sísmica leve, y se refuerza el seguimiento y la información sin desplegar toda la estructura de emergencia.
  • La situación 1 (emergencia) se declara, según explica la propia Junta y recogió la prensa andaluza, cuando ya se ha producido un fenómeno que requiere medidas de socorro y protección de personas o bienes. Implica que la emergencia puede controlarse con los medios ordinarios y extraordinarios disponibles en Andalucía, sin que el Estado asuma la dirección (detalle de la situación 1).
  • La situación 2 (en analogía con otros planes especiales andaluces) se reserva para escenarios en los que son necesarios medios adicionales de otras administraciones, incluida la posible intervención de la Unidad Militar de Emergencias.

Papel de la Junta, los ayuntamientos y el 112

En terremotos como el de magnitud 5 registrado en Alhendín, la Junta de Andalucía asume la dirección de la emergencia autonómica a través del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico, coordina el servicio 112, los servicios sanitarios, bomberos, fuerzas de seguridad y los recursos de las distintas administraciones, y puede ordenar evacuaciones o confinamientos cuando sea necesario (análisis de competencias).

Los ayuntamientos activan sus Planes Territoriales de Emergencia Local (PTEL) y se encargan de:

  • Movilizar Policía Local, bomberos y Protección Civil municipal.
  • Acordonar calles y zonas con riesgo de desprendimiento.
  • Inspeccionar inmuebles y ordenar desalojos cuando exista riesgo inmediato.
  • Habilitar albergues o espacios de acogida si fuese necesario.

El 112 Andalucía y la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA 1‑1‑2) actúan como centro de coordinación: reciben las llamadas, clasifican las incidencias (grietas, caídas de cornisas, personas atrapadas en ascensores, etc.) y movilizan a los servicios competentes. En el terremoto de magnitud 3,6 con epicentro en Armilla el 26 de julio de 2026 gestionaron 44 llamadas sin que se registraran daños personales (nota oficial).

Medidas de prevención y autoprotección

Tras la serie sísmica de la Vega de Granada, el Centro de Coordinación de Emergencias (Cecem 112 Andalucía) elaboró guías didácticas con recomendaciones básicas en caso de terremoto, para adultos y para niños, disponibles en la web de la Junta (guía de terremotos). Estas guías se integran en la política de formación y sensibilización sobre riesgo sísmico y recogen pautas antes, durante y después del seísmo.

En resumen, ante terremotos como los de Granada, Andalucía no improvisa: aplica un esquema ya definido en el Plan Estatal sísmico, el PTEAnd, el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico y los planes municipales, activando la fase que corresponda (en estos casos, emergencia, situación operativa 1), centralizando la gestión en el 112 y articulando tanto la respuesta inmediata como las revisiones técnicas y la información a la población.

¿Cuáles son las competencias del Instituto Geográfico Nacional en la monitorización y análisis de la actividad sísmica en España?

El Instituto Geográfico Nacional (IGN), dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, es el organismo de referencia en España para la vigilancia, monitorización y análisis de la actividad sísmica. Sus competencias abarcan tanto la obtención de datos en tiempo real como su interpretación y puesta a disposición de las autoridades de protección civil y de la ciudadanía.

Vigilancia sísmica permanente y Red Sísmica Nacional

La función nuclear del IGN en este ámbito es la vigilancia sísmica continua del territorio español a través de la Red Sísmica Nacional. Esta red, gestionada y mantenida por el IGN, está formada por decenas de estaciones sísmicas repartidas por la Península, Baleares, Canarias y áreas marinas próximas. Según diversos documentos oficiales y noticias recientes, el IGN:

  • Registra todos los movimientos sísmicos detectables por la red, incluidos muchos que no son percibidos por la población. En episodios como la serie sísmica de Granada, se habla de “centenares de seísmos” localizados y revisados por el organismo.
  • Controla y mantiene la red sísmica y las redes geodésicas asociadas, de acuerdo con resoluciones publicadas en el Boletín Oficial del Estado, donde se menciona expresamente el “control y mantenimiento de la red sísmica y de las redes geodésicas y de nivelación”.
  • Densifica y refuerza la instrumentación en las zonas activas: en Granada, por ejemplo, además de las estaciones permanentes se han desplegado estaciones sísmicas portátiles para mejorar la localización y caracterización de los eventos.

Detección, localización y parámetros de los terremotos

En el reparto de responsabilidades ante un seísmo, la documentación consultada señala que el Estado, a través del IGN, asume la tarea de “vigilancia sísmica, coordinación nacional y apoyo extraordinario”. Más en detalle, el IGN es el organismo responsable de la detección, localización y cálculo de los parámetros sísmicos:

  • Determina la hora originaria del terremoto.
  • Calcula el epicentro (coordenadas geográficas) y la profundidad.
  • Estima la magnitud y revisa posteriormente ese valor conforme procesa todas las señales registradas.
  • Evalúa la intensidad macrosísmica (efectos sobre personas y edificaciones) a partir de datos instrumentales y de cuestionarios rellenados por la población.

Estas tareas se plasman en el catálogo sísmico oficial, que el IGN va actualizando conforme revisa los datos. Las noticias recientes sobre Granada subrayan que la Red Sísmica Nacional “confirma la sucesión de pequeños seísmos” y modifica, si procede, magnitud o parámetros de los eventos.

Análisis, evaluación de riesgos y apoyo a la gestión de emergencias

A partir de los datos recogidos, el IGN ejerce competencias de análisis científico-técnico de la actividad sísmica:

  • Analiza la evolución de secuencias sísmicas (por ejemplo, en Granada o en Cádiz–Málaga), identificando si se trata de un terremoto aislado, una serie de réplicas o un “enjambre” prolongado.
  • Contribuye a la evaluación de la peligrosidad sísmica, elaborando mapas de sismicidad y peligrosidad que muestran las zonas de mayor riesgo (sur y sureste peninsular, mar de Alborán, golfo de Cádiz, Pirineos, Canarias, etc.).
  • Coopera con otros organismos especializados –como el Instituto Geológico y Minero de España o institutos geofísicos autonómicos– para analizar el origen de las series, las amenazas asociadas y las implicaciones para la población.

Aunque el IGN no dirige la emergencia (esa responsabilidad recae en protección civil autonómica y, en su caso, en el Ministerio del Interior cuando la emergencia es de interés nacional), su información técnica es uno de los insumos clave para la toma de decisiones: permite decidir si activar o mantener planes especiales de riesgo sísmico, ordenar desalojos preventivos o revisar infraestructuras potencialmente dañadas.

Alertas, tsunamis y otros fenómenos geofísicos

Las competencias del IGN se extienden también a fenómenos asociados:

  • La Red Sísmica Nacional, dependiente del IGN, forma parte del Sistema Nacional de Alerta ante Maremotos, siendo el órgano encargado de detectar, valorar e informar en primera instancia sobre fenómenos que puedan generar tsunamis, según recoge una resolución de 2025 publicada en el BOE.
  • El IGN coordina la vigilancia de la actividad volcánica y otros fenómenos geofísicos (geomagnetismo, inestabilidad de laderas, etc.), integrando la información sísmica en la evaluación del riesgo volcánico (caso del Teide o de La Palma).
  • Ha elaborado el Plan Nacional de Vigilancia Sísmica, Volcanológica y de otros Fenómenos Geofísicos (2025-2028), que fija medidas para reforzar redes de vigilancia, mejorar la detección y optimizar los sistemas de comunicación y alerta.

Información pública y herramientas de consulta

Por último, el IGN tiene la competencia de difundir la información sísmica oficial a la ciudadanía:

  • Mantiene servicios como “IGN Terremotos” y el visor cartográfico en línea, donde cualquier persona puede consultar en tiempo casi real los últimos terremotos y su localización.
  • Recopila información a través de cuestionarios macrosísmicos en los que la población describe lo sentido, contribuyendo a la evaluación de intensidades.
  • Publica notas técnicas y participa en acciones de divulgación y formación, reforzando la prevención y la cultura sísmica.

En conjunto, el IGN asume en España la función de “saber dónde tiembla y con qué intensidad”: vigila, mide, analiza y pone sus resultados al servicio de los sistemas de protección civil, de otras administraciones y de la ciudadanía.

¿Qué requisitos legales deben cumplir los edificios de nueva construcción en Granada para garantizar su resistencia frente a terremotos?

En Granada, como en el resto de España, la resistencia frente a terremotos de los edificios de nueva construcción se garantiza principalmente mediante normativa estatal de carácter técnico, complementada por el marco urbanístico andaluz y las ordenanzas municipales. No existe, según la información localizada, una norma “especial” de Granada que sustituya al Código Técnico de la Edificación (CTE), sino que éste es de aplicación obligatoria y se completa con el planeamiento urbanístico local.

1. Marco estatal obligatorio

El pilar básico es el Código Técnico de la Edificación, aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, y sucesivamente modificado (por ejemplo por el Real Decreto 732/2019 y el Real Decreto 450/2022). En materia sísmica afecta sobre todo a:

  • DB-SE Seguridad estructural: fija la exigencia básica de resistencia y estabilidad y remite a los Documentos Básicos estructurales (DB-SE-AE, DB-SE-C, etc.).
  • DB-SE-AE Acciones en la edificación: incluye la acción sísmica como una de las acciones que deben considerarse en el cálculo.
  • DB-SE-C Cimientos: regula la concepción y dimensionado de cimentaciones, fundamentales en zonas sísmicas y condicionadas por el estudio geotécnico.

Vinculada al CTE se encuentra la Norma de Construcción Sismorresistente: parte general y edificación (NCSE-02), aprobada por el Real Decreto 997/2002. Esta norma:

  • Se aplica a todos los proyectos y obras de edificación en España, salvo sectores con norma específica (puentes, presas, etc.).
  • Define las acciones sísmicas de cálculo en función de la peligrosidad de la zona (Granada figura entre las de mayor sismicidad peninsular) y del tipo de terreno.
  • Establece coeficientes sísmicos, categorías de importancia de los edificios (por ejemplo, uso residencial ordinario frente a edificios esenciales) y criterios de proyecto para limitar el daño.

En la práctica, cualquier edificio de nueva planta en Granada debe disponer de un proyecto estructural que acredite el cumplimiento conjunto del CTE y de la NCSE-02, firmado por técnico competente y sometido a los controles de calidad que establecen estas normas (estudio geotécnico, control de recepción de materiales, control de ejecución y, en su caso, pruebas de carga o verificaciones especiales).

2. Normativa autonómica andaluza

A nivel autonómico no existe una norma que redefina los parámetros sísmicos para Granada, sino que:

  • La Ley 7/2021, de 1 de diciembre, de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía (BOE-A-2021-20916) y su desarrollo urbanístico enmarcan el uso del suelo, intensidades edificatorias y condiciones de seguridad, pero remiten a la normativa técnica estatal.
  • La Orden de 21 de julio de 2008, sobre normativa técnica de diseño y calidad de las viviendas protegidas en Andalucía (BOJA 154/2008), actualiza requisitos de diseño de vivienda protegida y reconoce expresamente que el CTE es la referencia general para las condiciones técnicas de la edificación, incluidas las estructurales.

Por tanto, en Andalucía las exigencias sísmicas se entienden cubiertas aplicando correctamente el CTE y la NCSE-02; la Comunidad Autónoma añade condiciones de diseño, habitabilidad y procedimiento en ámbitos como la vivienda protegida, pero no sustituye la normativa sismorresistente básica estatal.

3. Planeamiento y ordenanzas municipales de Granada

Los planes generales y ordenanzas municipales de Granada (PGOU y ordenanza de edificación) pueden imponer condiciones adicionales sobre alturas, tipologías estructurales, retranqueos, ocupación de parcela, condiciones de cimentación en determinadas zonas o documentación técnica a presentar, pero dentro del marco mínimo del CTE y la NCSE-02.

No se ha identificado en las fuentes oficiales consultadas una ordenanza específica de “sismo-resistencia” para Granada que modifique los coeficientes sísmicos estatales. En la práctica:

  • El Ayuntamiento puede exigir estudios geotécnicos más detallados en áreas con suelos problemáticos o rellenos.
  • Puede condicionar la altura máxima, configuración de plantas sótano o sistemas de contención, lo que repercute indirectamente en el comportamiento sísmico.
  • En determinadas actuaciones (por ejemplo, planes especiales en zonas históricas) puede fijar criterios de intervención estructural compatibles con la sismorresistencia y la protección patrimonial.

4. Requisitos técnicos clave en zona sísmica como Granada

Integrando la normativa estatal aplicable, para un edificio de nueva construcción en Granada son esenciales, entre otros, los siguientes aspectos:

  • Clasificación del edificio según su importancia (residencial ordinario, edificio esencial, etc.), lo que condiciona las exigencias de seguridad y los niveles de daño admisibles.
  • Determinación de la acción sísmica: elección de espectro de cálculo acorde a la zona sísmica de Granada y al tipo de terreno según los mapas y fórmulas de la NCSE-02.
  • Diseño estructural regular (en planta y en altura), evitando irregularidades severas que concentren esfuerzos, y con detalles constructivos que aseguren ductilidad (uniones, armados, anclajes).
  • Cimentación adaptada al terreno, basada en estudio geotécnico, siguiendo los criterios del DB-SE-C para limitar asientos diferenciales y efectos combinados de sismo y otras acciones.
  • Tratamiento de elementos no estructurales (fachadas, particiones, falsos techos, instalaciones suspendidas) para que no se desprendan ni comprometan la evacuación durante un sismo.
  • Control de calidad y ejecución, con ensayos de materiales y comprobaciones de obra que verifiquen que lo construido se ajusta al proyecto calculado con acción sísmica.

En resumen, para garantizar la resistencia frente a terremotos en Granada debe cumplirse estrictamente el CTE (especialmente los Documentos Básicos estructurales) y la NCSE-02, dentro del marco urbanístico andaluz y de las ordenanzas locales, que pueden añadir requisitos formales o de diseño, pero no rebajar las exigencias sísmicas estatales.

Juega

¡Pon a prueba lo que sabes con FREN!

¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Cuál fue el terremoto superficial de mayor magnitud registrado en Granada desde la llegada de la democracia hasta 2026?

Pregunta 1 de 3

¿Qué serie sísmica fue la primera gran crisis documentada en la Granada democrática?

Pregunta 2 de 3

¿A qué se atribuye la alta actividad sísmica en la provincia de Granada?

Pregunta 3 de 3

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?