Un hombre ha sido condenado a cinco años y medio de prisión por irrumpir de madrugada en la vivienda de una mujer en Vícar (Almería), armado con un cuchillo de cocina, y asestarle varias puñaladas delante de su hija, que se despertó sobresaltada por los gritos de su madre. El acusado ha admitido los hechos, por lo que el juicio previsto ante un tribunal de jurado no ha llegado a celebrarse al alcanzarse una conformidad.
Según han indicado fuentes judiciales a Europa Press, la sentencia se ha dictado tras el reconocimiento íntegro de los hechos por parte del procesado, sobre el que pesa además otra causa abierta por haber sometido presuntamente a tocamientos a la hija de la víctima un año antes, después de haberse colado también en la vivienda.
En virtud del acuerdo, el acusado asume cinco años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa y otros seis meses por un delito de allanamiento de morada. Los hechos se produjeron sobre las 2,00 horas del 13 de diciembre de 2022, cuando el hombre accedió al edificio, entró en las zonas comunes y forzó una ventana para penetrar en el piso de la víctima.
Una vez en el interior, se dirigió hacia la mujer, que dormía en el sofá del salón, y le clavó en el costado izquierdo un cuchillo de grandes dimensiones, con una hoja de 30 centímetros, que llevaba consigo. La víctima se despertó sobresaltada, se incorporó y sujetó al agresor mientras pedía auxilio al observar que este se encaminaba hacia la zona de las habitaciones.
De acuerdo con el escrito de acusación, la mujer temió que el hombre intentara acceder al dormitorio de su hija menor, a la que habría realizado “tocamientos” mientras dormía un año antes, conforme al procedimiento que se sigue en paralelo contra él. Alertada por los gritos, la menor se levantó y acudió al lugar donde se encontraba su madre con el acusado.
Al llegar, la hija agarró “con fuerza” el brazo en el que el hombre sostenía el cuchillo. En ese momento se inició un forcejeo entre el acusado y las dos mujeres durante el cual el procesado “intentó dar más pinchazos” a la madre con la intención de “producirle la muerte”, sin lograrlo porque ambas lo sujetaban con firmeza. Finalmente, el agresor abandonó el domicilio tras conseguir zafarse.
La mujer sufrió varias heridas incisas en el abdomen, el costado y en ambas manos, por las que tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios y recibir puntos de sutura. El parte médico recoge un tiempo de curación de 15 días, de los que tres transcurrieron en situación de mayor gravedad.
Además de la pena de prisión impuesta, la resolución judicial incluye diversas penas accesorias, entre ellas una indemnización conjunta de 10.840 euros a favor de las víctimas y una orden de alejamiento durante 13 años. La sentencia prevé igualmente su expulsión del territorio nacional una vez haya cumplido las dos terceras partes de la condena.